<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-categoria/archivo</id>
    <link href="https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-categoria/archivo" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz del Pueblo</title>
    <subtitle>Informate con las noticias de Argentina y el mundo.</subtitle>
    <updated>2025-09-24T12:59:09+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            El Top 3 de noticias de Campo de 2024
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-01-02-el-top-3-de-noticias-de-campo-de-2024" type="text/html" title="El Top 3 de noticias de Campo de 2024" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-01-02-el-top-3-de-noticias-de-campo-de-2024</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-01-02-el-top-3-de-noticias-de-campo-de-2024">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DgryNqyxoimBL0W920L5HUDDFfY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/01/top-3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>
<p>Compartimos el los tres escalones del podio de las notas más leídas de campo.lavozdelpueblo.com.ar a lo largo del año que se despidió el martes</p>



<p></p>



<p>Cuando todavía están frescos los festejos por la llegada de 2025, es buen momento para seguir repasando lo que 2024 nos dejó. El fin de año y el arranque de uno nuevo siempre es motivo obligado de balances y recuerdos. Y en este caso desde la web de campo de La Voz del Pueblo, compartimos las tres notas más leídas del año que se fue.</p>



<p>Las 3 notas más leídas en campo.lavozdelpueblo.com.ar</p>



<p>1- La subdivisión de un campo no es para cualquiera</p>




La subdivisión de un campo no es para cualquiera




<p>Parece que La Niña será débil y corta</p>




Parece que La Niña será débil y corta




<p>El abanderado de Angus</p>




El abanderado de Angus

]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/DgryNqyxoimBL0W920L5HUDDFfY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/01/top-3.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Compartimos el los tres escalones del podio de las notas más leídas de campo.lavozdelpueblo.com.ar a lo largo del año que se despidió el martesCuando...]]>
                </summary>
                                <category term="actualidad" label="Actualidad" />
                <updated>2025-09-24T12:59:09+00:00</updated>
                <published>2025-01-02T13:20:55+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Cultivando futuro, el recuerdo de Torkild Rybner
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-09-22-cultivando-futuro" type="text/html" title="Cultivando futuro, el recuerdo de Torkild Rybner" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-09-22-cultivando-futuro</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-09-22-cultivando-futuro">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZUC7lZdjVnw9lzBbHzLmH77DyHY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2023/09/torkil-3-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>* A días de su fallecimiento, reproducimos la nota publicada en La Voz del Pueblo en diciembre de 2008 realizada en su campo junto a su hijo Daniel </p>
<p>&nbsp;</p>
Torkild Rybner fue uno de los fundadores del CREA Cascallares y testigo de los primeros ensayos de fertilización desarrollados por el INTA. Su hijo Daniel redobló la apuesta y desarrolló la siembra directa y profundizó la realización de una agricultura sustentable. Entre los dos lograron mejorar el suelo del campo pensando en las próximas generaciones
<p>&nbsp;</p>
<p>“¿Sabés cuál es el centro del mundo? Para mi es este”, dice Torkild Rybner (80), acompañando su frase con un gesto de su mano derecha como envolviendo todo lo que tiene alrededor. “Para mí también”, se suma Daniel (40), uno de sus cinco hijos, y el que heredó su pasión por el campo.</p>
<p>El Centro del mundo de los Rybner es Huincahue, el escenario de la charla y el establecimiento que Torkild primero arrendó allá por los inicios de la década del ‘50 y luego pudo comprar, y en el que hoy viven Daniel y los suyos. Esa explotación, ubicada en Cascallares, es la base de la empresa agropecuaria que conforman padre e hijo y que se compone de otros cuatro campos en arrendamiento. Y es en donde esta familia de origen danés practica una agricultura sustentable, con la mira puesta en el largo plazo. Para que el establecimiento pueda ser el centro del mundo también de los nietos de Daniel.</p>
<p>El origen</p>
<p>En 1909 el papá de Torkild pisó suelo argentino y se instaló en Tres Arroyos. Se casó dos años después y se convirtió en transportista primero (conducía un carro tirado por caballos), y en productor agropecuario después. Arrendó una chacra en Copetonas, luego se mudó a San Mayol, y más tarde se instaló en Zubiaurre. El nacimiento de Torkild, en 1928, coincidió con una nueva mudanza, esta vez a Cascallares, a un campo cercano a Huincahue.</p>
<p></p>
<p>Al cumplir los 18, Torkild se fue a Dinamarca para estudiar en una Escuela Agrícola. Regresó un par de años después y se largó como chacarero. Lo primero que hizo fue arrendar 125 hectáreas de lo que luego se convertiría su “centro del mundo”. Eran tiempos difíciles, de mucho sacrificio: “Arranqué sin capital, me prestaron un poco de plata para comenzar. Durante el día le hacía las labores a mi papá, y por la noche él me prestaba el tractor para trabajar lo mío”, recuerda. En 1955 se casó y pudo comprar el campo que hasta ese momento arrendaba.</p>
<p>En aquellos días en Huincahue se cultivaban trigos de más de un metro y medio de altura, y había muchas ovejas. Los corderos daban carne y lana; los trigos debían rendir unas 25 bolsas por hectárea (unos 1500 kilos) para transitar una campaña sin sobresaltos. Pasaron los años, la majada le dejó el lugar al rodeo vacuno, el campo pudo agrandarse y también creció la superficie arrendada.</p>
<p>Cuando Torkild cumplió los 40 nació Daniel, quien se crió en Huincahue hasta que los Rybner debieron mudarse a la ciudad para que sus cinco hijos completaran sus estudios sin tanta complicación: tenían un solo vehículo y era imposible que todos llegaran con puntualidad a sus obligaciones. La historia de Daniel incluye primaria en el Colegio Argentino Danés, secundaria en la Escuela Agropecuaria y dos años en Dinamarca haciendo experiencia. Allí conoció a Signe, nacida en Estonia y madre de sus tres hijos. De su experiencia danesa volvió en 1993.</p>
<p>“Cuando él volvió yo ya estaba en una edad para ir dejando y necesitaba alguien que me reemplazara. Y anduvo bien, por eso se quedó: yo tenía muy claro que el hecho de que fuera familiar no le daba ninguna prioridad, y se lo dije, para mi campo quería al mejor”, asegura Torkild.</p>
<p>El traspaso</p>
<p>Así los Rybner comenzaron a hacer el famoso traspaso generacional. Daniel se instaló en Huincahue, y debido a que el mismo campo pasaba a tener la necesidad de mantener a dos familias en lugar de una, decidieron expandirse sumando más campos en arrendamiento.</p>
<p>El recuerdo agrio de aquellos tiempos lo lidera 1996, el año del brotado. El trigo cosechado apenas alcanzó para pagar el flete&#8230; “No pudimos afrontar el arrendamiento de un campo de 200 hectáreas. Eso provocó un retraso muy grande porque teníamos muchos compromisos, y debimos endeudarnos más para poder continuar produciendo”, dice Daniel.</p>
<p></p>
<p>“Salimos muy endeudados, tanto que si no se devaluaba en 2002 hubiéramos tenido que vender más de la mitad del campo”, completa Torkild. La crisis se llevó las últimas vacas que les quedaban, y si bien fue una descapitalización obligada, tanto no les dolió: padre e hijo se asumen agricultores y con poco afecto por la hacienda. Además, coincide con que en 1998 habían decidido adoptar la siembra directa.</p>
<p>“Los animales estaban porque teníamos pasturas, que a su vez estaban para mejorar el suelo y poder producir mejores cultivos”, resume Daniel. “Además de que es un campo 100% agrícola”, agrega su padre.</p>
<p>El hoy</p>
<p>Torkild y Daniel formaron una sociedad anónima que trabaja 100% campo arrendado -uno de esos es Huincahue, propiedad del mayor de los Rybner-, y todo bajo siembra directa. En total cultivan alrededor de 1500 hectáreas, ubicadas en las cercanías de Cascallares. Además, cuentan con un equipo de siembra completo (sembradora, tractor y carro) tanto para grano fino como para grueso. Y eventualmente realizan trabajos para terceros. Los servicios de pulverización y cosecha los contratan.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Preocupados por la salud del suelo y la sustentabilidad del sistema productivo, los Rybner mantienen un planteo 50% de fina y 50% de gruesa. Sí varían los porcentajes en que participan cada uno de los cultivos que conforman la rotación.</p>
<p>“Este año, por ejemplo, aumentamos el área de cebada y reducimos la del trigo, por una cuestión coyuntural”, explica Daniel. Desde hace un par de años, la empresa hace trigo pan y apunta a cosechar mucho volumen. Le es inviable producir trigos de calidad porque no se lo pagan. “Antes cobrabas un plus y se justificaba. Pero con estas políticas actuales, no tiene sentido. Las medias oficiales nos obligan a producir porquerías de muchos kilos”.</p>
<p>En lo que es gruesa, el girasol es el actor principal, la soja está empezando a pisar fuerte, y el maíz, la niña bonita. “Me encanta hacerlo, pero es un cultivo muy costoso y hay años en que se puede sembrar más y otros menos”, reconoce el menor de los Rybner.</p>
La tapa del suplemento Campo de diciembre de 2008
<p>Si bien desde hace cinco ciclos toda la superficie fina es destinada a soja de segunda, la soja de primera recién suma dos campañas, a partir de hacerse muy competitiva -por potencial de rinde y menores costos- con el girasol.</p>
<p>Huincahue está ubicado en una zona en donde el manto de tosca está a dos metros de profundidad. Y los rendimientos de los cultivos, en general, son de buenos a muy buenos. En trigo, los últimos cinco años arrojan una media de 4300 kilos, con picos de 7000. Claro que el año pasado la helada hizo que los Rybner cosecharan varios lotes de 1200 kilos. La cebada normalmente da un 15 o 20% más.</p>
<p>El campo no se adapta muy bien al girasol, de modo que el promedio es de 2100 kilos, con pisos de 1800 y techos de 2500. El rendimiento del maíz es muy variable. Han llegado a cosechar 9000 kilos, pero también 3000. En lo que es soja de primera, Daniel reconoce que todavía no le encontró la vuelta: las ha tenido de 4000 kilos y de 0. La media ronda los 2500 kilos. La de segunda, en cambio, es más estable, siempre cosechó más de 1000 kilos de lo que finalmente el clima le dejó sembrar.</p>
<p>Tecnología</p>
<p>“Nosotros tenemos una producción de alta tecnología. Fertilizamos mucho, pero porque hacemos análisis de suelo y un cálculo de cuánto pensamos que vamos a cosechar”, explica Daniel. La aplicación de alta tecnología tiene que ver con que necesitan cosechar mucho volumen y con que se apunta a nutrir el suelo.</p>
<p>Mantener estables los niveles de nutrientes es una de las metas que se imponen los Rybner y por ahora puede decirse que es uno de sus mayores éxitos. “En 1976 saqué un crédito en el Banco Nación para agrandar el campo y el inspector que vino a ver lo que yo quería comprar con ese dinero, revisó un lote, y me dijo que era un campo exprimido por la agricultura: tenía 4 ppm de fósforo. Hoy estamos entre 12 y 14”, cuenta con orgullo Torkild. “Eso lo logramos con el sistema de fertilización que estamos realizando, con una rotación adecuada que aumenta los niveles de carbono y con la siembra directa. Así mejoramos también la materia orgánica y la estructura del suelo”, agrega Daniel.</p>
<p>La relación entre la fertilización y los Rybner comenzó hace más de 30 años, cuando Torkild dejaba que el ingeniero Angel Berardo del INTA Balcarce -uno de los pioneros del INTA en el tema- hiciera sus primeros ensayos. “En esa época era muy poco común la fertilización”, dice papá Torkild sobre la experiencia que realizaba el técnico, quien llegó a tener más de 100 parcelas en el campo de Cascallares.</p>
<p>Y si de ensayos se trata, Huincahue hoy es parte de la red de CREA, así como alberga pruebas comerciales y del INTA. Los Rybner siempre le dieron mucha importancia a la generación de información. Es más, eso fue lo que lo llevó a Torkild en 1974 a participar en la creación del CREA Cascallares.</p>
<p>“Cuando vamos a producir tenemos tres objetivos: uno de corto plazo, que es que la cuenta económica cierre; otro de mediano plazo, que es la rotación o la decisión de si aro o no; y el tercero de largo alcance, que es el pensar en las generaciones futuras. Porque yo puedo hacer cosas hoy que dañen la estructura del suelo para mis nietos”, explica Daniel.</p>
<p>Lo esencial para Torkild y su hijo, es “hacer que esta empresa sea perdurable en el tiempo manteniendo un nivel de suelo que no se debilite con mi rotación, creciendo en superficie y aumentando la producción”.</p>
<p>Y así lograr que Huincahue siga siendo el centro del mundo para muchos Rybner más.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Antes y después de CREA</p>
<p>A partir del Plan Balcarce, un paquete de medidas impulsadas para fomentar la ganadería a fines de la década del &#8217;60, Torkild Rybner descubrió la importancia de contar con asesoramiento técnico. Lo habló con su hermano Svend (ya fallecido), y luego lo hizo extensivo a un grupo de productores de la zona. Así fue que terminaron fundando el CREA Cascallares; el segundo grupo más añejo de la subzona Tres Arroyos, de la zona Mar y Sierras. Y ya nada fue igual para Torkild.</p>
<p>“Como agricultor tengo dos periodos, uno antes y otro después del CREA”, asegura Rybner. “Fue un gran cambio porque modificamos nuestra mentalidad. Una de las cosas que nos enseñaron fue que nunca hay que hacer algo porque siempre se hizo así, hay hacerlo porque uno está convencido de que es lo mejor. Es un cambio mental”, agrega.</p>
<p>A partir de CREA, Torkild empezó a paliar la falta de información agronómica que había en la zona. “No había información disponible, entonces nosotros empezamos a generarla”, cuenta. “Ahora el problema no es encontrar la información sino aprender a seleccionar lo que sirve de tanta que hay”, interviene Daniel.</p>
<p>“El CREA nos permitió tener una mente más abierta, escuchar a los demás, estar atentos a lo que dicen y no estar encerrado en uno mismo. Porque si bien el objetivo es mejorar la rentabilidad, también tenemos que estar abiertos a muchas cosas”, comenta Torkild.</p>
<p>“CREA es la búsqueda de la excelencia. Y eso tiene la particularidad de que la excelencia nunca se encuentra, entonces siempre la estás buscando, siempre te estás superando”, aporta Daniel.</p>
<p>El que hace el último aporte es su padre: “Al principio, la actividad se basaba en la aplicación de nuevas tecnologías. La idea era abrir la mentalidad, pero dentro del campo. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que hay cuestiones muy importantes que no se pueden dejar de lado. Aunque, sí se pensó desde el principio que toda la información que generamos tenía que estar disponible para todos. En este sentido, también me refiero a tener la mente abierta”.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZUC7lZdjVnw9lzBbHzLmH77DyHY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2023/09/torkil-3-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* A días de su fallecimiento, reproducimos la nota publicada en La Voz del Pueblo en diciembre de 2008 realizada en su campo junto a su hijo Daniel To...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:58:09+00:00</updated>
                <published>2023-09-22T18:31:37+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La Chacra de Barrow lanzó su Centenario en Expoagro
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-03-07-la-chacra-de-barrow-lanzo-su-centenario-en-expoagro" type="text/html" title="La Chacra de Barrow lanzó su Centenario en Expoagro" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-03-07-la-chacra-de-barrow-lanzo-su-centenario-en-expoagro</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-03-07-la-chacra-de-barrow-lanzo-su-centenario-en-expoagro">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AFQmHawhINm3MWmvRU7LTNYjKqU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2023/03/barrow-expoagro-100.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>En el stand del Ministerio de Desarrollo Agrario, con la presencia de Javier Rodríguez; del presidente del INTA, Mariano Garmendia; y de la directora Paula Pérez Maté se realizó la presentación en sociedad de la celebración de los 100 años de la experimental
<p>&nbsp;</p>
<p>Resaltando los valores de los pioneros y revalorizando el trabajo articulado entre las instituciones que la han hecho una entidad de vanguardia en ciencia y técnica, se presentó en sociedad en Expoagro el Centenario de la Chacra Experimental Integrada Barrow. El lanzamiento se llevó a cabo en el stand institucional del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense y del acto participaron la directora de la Chacra, Paula Pérez Maté; el presidente del INTA, Mariano Garmendia; y el ministro Javier Rodríguez.</p>
<p>Luego de unas palabras de la ingeniera Pérez Maté, fue el presidente del INTA quien ponderó la trayectoria de la Chacra. “Es una experimental que va creciendo, avanzando, siempre tiene la mirada hacia adelante. Pensemos que nació en 1920, cuando recién comenzaban estas estaciones, y la apuesta por la ciencia, por la tecnología, por la producción, por la agroindustria”, destacó.</p>
<p>“Y sin dudas que colaboraron con la posibilidad de que crezcan nuestras comunidades”, agregó.</p>
<p>“Un país grande se hace con el trabajo vinculado a la ciencia, a la tecnología, que nos permita transformar nuestra realidad para que haya trabajo de calidad para todos los argentinos y argentinas”, completó.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p></p>
<p>A su turno, el ministro Rodríguez resaltó varias cuestiones relacionadas con la experimental, empezando por la trayectoria. “Es una institución que viene desarrollando investigación para el sector agropecuario durante 100 años, y eso no es para soslayar”, indicó.</p>
<p>Para el funcionario, es fundamental poner énfasis en que “ya desde aquel tiempo se desarrollaba investigación y tecnología, es decir, ya había una idea muy clara de lo que era necesario para la innovación en Tres Arroyos”.</p>
<p>“Siempre decimos que necesitamos una provincia integrada, una provincia donde haya más valor agregado en cada uno de los distritos. Y siempre tenemos una mirada de cara a la importancia que tiene desarrollar la innovación y la tecnología en las distintas regiones. Y Barrow es un ejemplo exitoso de eso”, aseguró.</p>
<p>Por último, el ministro manifestó que “una política de desarrollo al sector agropecuario tiene que tener varios ejes. Uno, fundamental, es que haya acceso al financiamiento; otro es que la producción sea rentable; y un tercer eje tiene que ver con la innovación y con el desarrollo”.</p>
<p>En este sentido, Rodríguez aseguró: “Eso es lo que en definitiva le da competitividad al sector agropecuario en el mediano y largo plazo”.</p>
<p>Como cierre del lanzamiento, los tres protagonistas del acto realizaron la invitación para que todos participen de lo que será la celebración del centenario, el 23 de mayo, en Barrow. “Vamos a tener una linda fiesta”, aseguró el presidente del INTA.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AFQmHawhINm3MWmvRU7LTNYjKqU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2023/03/barrow-expoagro-100.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>En el stand del Ministerio de Desarrollo Agrario, con la presencia de Javier Rodríguez; del presidente del INTA, Mariano Garmendia; y de la directora...]]>
                </summary>
                                <category term="actualidad" label="Actualidad" />
                <updated>2025-09-24T12:57:35+00:00</updated>
                <published>2023-03-07T20:06:38+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Proyecto Balcarce: mucho más que un plan ganadero
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-04-16-proyecto-balcarce-mucho-mas-que-un-plan-ganadero" type="text/html" title="Proyecto Balcarce: mucho más que un plan ganadero" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-04-16-proyecto-balcarce-mucho-mas-que-un-plan-ganadero</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-04-16-proyecto-balcarce-mucho-mas-que-un-plan-ganadero">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7C5FVW8x_2LC3ZODy8k2ZDK-4M0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2022/04/carbu.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>* Nota publicada en La Voz del Pueblo el 26 de mayo de 2011</p>
A fines de los 60 se implementó el Proyecto Balcarce de Desarrollo Ganadero. Impulsado desde el INTA, cambió la manera de trabajar los campos bonaerenses porque además de mejorar el manejo de la ganadería hizo que los productores aceptaran el asesoramiento técnico general. Debido a la aceptación que tuvo se decidió implementarlo también en distritos agrícolas
<p>&nbsp;</p>
<p>“El Plan Balcarce es para productores progresistas”. La frase se destaca en una de las carátulas de las publicaciones que el INTA Balcarce realizó a fines de la década del 60 y encabeza también una de las notas que forma parte de la revista que la entidad hizo para celebrar su cincuentenario. El ingeniero Ernesto Friederichs es el dueño del material, al que lo une una importante dosis afectiva. El técnico fue uno de los agentes de proyecto para el partido de Tres Arroyos del innovador plan ganadero que revolucionó la manera de trabajar los campos bonaerenses.</p>
<p>Implementado entre 1968 y 1979 por el INTA Balcarce a través de un convenio con el Banco Mundial y la FAO, el Proyecto Balcarce de Desarrollo Ganadero produjo cambios sustanciales en los sistemas de producción ganadera y también tuvo un alto impacto en los establecimientos mixtos y agrícolas del centro y sur de la provincia de Buenos Aires. Porque más allá de los logros productivos generó que los productores les abrieran las tranqueras a los asesores técnicos.</p>
<p>Nueva Zelanda</p>
<p>El Plan Balcarce se sostenía sobre tres patas: la tecnológica, la crediticia y la de asesoramiento técnico y control. Nació en la Reserva 6 de la Estación Experimental de INTA y entre uno de sus mentores estuvo un técnico de Nueva Zelanda, que introdujo en el país nuevas metodologías para el aprovechamiento de la cría vacuna en campo marginales.</p>
<p>“Con algunas técnicas de manejo, de alimentación y de sanidad, que se probaron y se adaptaron a los suelos del INTA Balcarce, se implementó a nivel campo mediante un crédito que daba el Banco Mundial a través del Banco Nación”, explicó Ernesto. Ese crédito era a 10 años, con tres de gracia, intereses bajos y originalmente se llevaba la deuda a kilos de carne.</p>
Fueron 1078 los establecimientos que lo implementaron en las tres etapas que tuvo el proyecto
<p>“El modelo productivo se basaba en el mejor aprovechamiento de los pastos a través de fertilización, de manejos rotativos, de implementación de pasturas -agropiros o mejores-, a través de un estacionamiento del servicio en tres meses, de una selección por fertilidad eliminando toda vaca que no quedara preñada, de un adelanto del momento del destete (a los cinco meses y no a los ocho o nueve como era usual) y de un plan sanitario sencillo”, describió Friederichs, quien se recibió en 1970 y todavía con el título fresco fue capacitado durante seis meses como agente de proyecto.</p>
<p>“El asesoramiento estaba a cargo de un ingeniero agrónomo, que era el responsable de realizar el plan de desarrollo, que era a 10 años, con toda la parte física y económica. Y después debía asesorar al productor en cómo hacer las cosas y controlar de que se concretaran o justificar las modificaciones a lo planificado, y luego controlarlas”.</p>
<p>Cuenca del Salado</p>
<p>El Plan Balcarce se pensó y se implementó en 1968, en una primera etapa, para la Cuenca del Salado, por entonces zona netamente de cría vacuna con  campos bajos. “En aquel momento era ganadería y cría, ni siquiera invernada. Entonces el éxito inicial fue lento, el productor ganadero era muy conservador, muy reacio a entrar en un banco. Se manejaba todo con financiación propia y no tenía interés en tomar un asesoramiento, él sabía hacer las cosas y las quería seguir haciendo así. No fue fácil entrar”, recordó el ingeniero.</p>
<p>Al ver que el proyecto había prendido en la zona ganadera se decidió ampliar su alcance y se implementó en partidos mixtos y luego también en agrícolas. En sus tres etapas sumó 35 distritos (Magdalena y Coronel Dorrego fueron sus extremos de norte a sur).</p>
<p>En los partidos agrícologanaderos el éxito fue mucho más rápido. “El productor mixto o el chacarero estaba mucho más dispuesto. Conocía los bancos, casi que vivía endeudado. Entonces, si bien tenía algún reparo en dejarse asesorar, no en sacar un crédito. Así fue que Tres Arroyos, Coronel Pringles, Coronel Suárez y Necochea tuvieron que tener dos asesores técnicos porque uno no daba abasto”.</p>
<p>Asesoramiento obligatorio</p>
<p>Durante los primeros meses de la implementación del plan, los asesores eran vistos por los productores como un mal necesario. Porque los créditos eran muy accesibles pero venían acompañados de los técnicos. “El productor estaba obligado a aceptar el asesoramiento tres años. El ingeniero era lo negativo y después pasó a ser lo positivo”, contó Ernesto que acumuló cuatro años como agente de proyecto.</p>
<p>El crédito era para todo lo referido a la cría vacuna: alambrados, aguadas, mangas, pasturas, fertilización de pasturas, máquinas enrolladoras, desmalezadoras y en algún caso aceptaban sembradoras. “Todos los planes estaban muy controlados y revisados. Nosotros como agentes no podíamos presentar algo que no fuera coherente porque no lo aprobaban”, explicó Friederichs.</p>
<p>De hecho, cada plan debía ser defendido por el técnico en Balcarce mismo. “Era como una tesis, y te lo revisaban y discutían punto por punto”.</p>
120 A partir del plan, la superficie de pasturas implantadas aumentó un 120%
<p>Además del seguimiento agronómico, el agente de proyecto era el responsable de que las inversiones previstas y que figuraban en las facturas y por las cuales el productor recibía el dinero, se hicieran. “Teníamos que controlar, por ejemplo, que cuando el productor compraba fertilizante lo usara para las pasturas y no para la agricultura”, dijo el ingeniero que llegó a tener unos 30 planes bajo su supervisión.</p>
<p>La elaboración de cada plan no era tarea sencilla, más teniendo en cuenta que no había computadora. “Nos llevaba muchos días, porque había que hacer todo el análisis económico de la empresa general, si era mixta teníamos que calcular qué superficie agrícola iba a hacer, qué cultivos se iban a sembrar, qué rentabilidades iban a dar. Sumado a los datos de ganadería. Todo para los 10 años”.</p>
<p>Otro detalle era que muchos productores no tenían incorporada la faz empresarial de modo que contaban con pocos datos de su explotación. “La mayoría empezó a ver la parte técnica agronómica y la económica empresaria con esto. Analizar cómo iba a crecer su rodeo en 10 años en base a determinados parámetros de producción, por ejemplo”, comentó Ernesto.</p>
<p>Bisagra</p>
<p>Friederichs no tiene dudas de que el Plan Balcarce dejó una marca en los campos bonaerenses. “Desde el punto de vista ganadero el plan fue un éxito. De hecho, muchos productores que no necesitaban el crédito y no entraron en el proyecto, empezaron a hacer lo mismo pero con recursos propios”, dijo.</p>
<p>Y agregó: “Además, muchos de los técnicos del plan se independizaron y fueron llamados por grupos CREA, porque los productores vieron que el asesoramiento les servía”.</p>
<p>Un dato del peso que tuvo el plan en la inserción del asesor en los establecimientos lo da lo que ocurrió en Tres Arroyos y su zona de influencia: “Hasta que se implementó el proyecto había en esta región apenas un grupo CREA, y luego se formaron seis. Es decir, la idea del asesoramiento prendió y funcionó”.</p>
<p>En el caso de Ernesto, fue asesor del CREA Cascallares durante 12 años, y entre los productores que conformaban el grupo seis habían implementado el plan.</p>
<p>Con el paso de los años, el Plan Balcarce sufrió ciertas modificaciones que lo desvirtuaron y lo hirieron de muerte. “Pasaron de pagarlo en carne a hacerlo en pesos, con un índice de inflación muy bajo. Con lo cual a los productores se les hacía bastante fácil afrontarlo y muchos entraron únicamente por eso. Y empezaban a no cumplir con todos los aspectos técnicos”, explicó Friederichs.</p>
<p>A eso se le sumó que a los agentes de proyecto no les actualizaban el salario y la inflación hacía que la remuneración, que ya de por sí era baja, fuera cada vez menor. Influyó también que para el Banco Nación pasó a ser un pésimo negocio, porque el productor estaba pagando con una moneda totalmente devaluada, pero el Banco Mundial cobraba lo que correspondía. Así, el Nación era el que tenía que afrontar la diferencia.</p>
<p>De todos modos, el deslucido final no empaña todos los logros obtenidos a partir de la implementación de un proyecto que fue revolucionario. Y que fue mucho más que un plan ganadero.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦♦</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Fue un proyecto excepcional</p>
<p>Por Martín Verkuyl*</p>
<p>Si hoy tengo que definir qué fue el Plan Balcarce para mi, digo que fue un proyecto excepcional. Aprendí un montón, porque lo interesante es que no era solamente un crédito, sino que te enseñaban muchísimo. En mi caso, fue la primera vez que trabajé con un asesor técnico.</p>
<p>En ese entonces era muy poco el uso que se le daba al asesoramiento técnico, tanto en ganadería como en agricultura. El Balcarce tenía la particularidad de ser un plan ganadero impulsado por técnicos agrónomos. Porque lo que había que lograr era que la hacienda se concentrara en parcelas que realmente produjeran pasto. Entonces, se empezaron a hacer pasturas consociadas.</p>
<p>Y como el costo para implantar una pastura era importante, los créditos a largo plazo eran una manera de motivar al productor a hacerla.</p>
<p>También era importante el control que se hacía sobre la planificación. A mi campo vinieron técnicos del INTA Balcarce a fiscalizar lo que se estaba haciendo.</p>
<p>Fue algo muy positivo con lo que se logró potenciar la producción ganadera y alcanzar un ordenamiento de la hacienda. Empezamos a no servir vacas que no tuvieran cría al pie, a concentrar la parición, a realizar tactos, a revisar a los toros, a controlar si había brucelosis y tuberculosis, todas cuestiones de manejo que hasta ese momento no se hacían.</p>
<p>A todo eso hay que agregarle que fueron excepcionales como personas los asesores que me tocaron y terminé siendo amigo tanto de Juan Garrigou como de Ernesto Friederichs. Sólo tengo buenos recuerdos.</p>
<p>Y el Plan Balcarce también sirvió como impulso para formar los grupos de trabajo que son tan comunes hoy en día. La creación de esos grupos fue el paso posterior. Porque los productores que estuvieron en el plan es como que teníamos una sed de asesoramiento. Eso tiene que ver con que el asesoramiento dio frutos.</p>
<p>* Productor agropecuario tresarroyense que adhirió al Plan Balcarce</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>El plan en números</p>
<p>1078</p>
<p>Los establecimientos que lo implementaron</p>
<p>130</p>
<p>Los millones de dólares que se invirtieron</p>
<p>120</p>
<p>El porcentaje en que aumentó la superficie de pasturas implantadas</p>
<p>40</p>
<p>El porcentaje en que se incrementó la carga de vaca por hectárea</p>
<p>35</p>
<p>Los distritos bonaerenses que lo implementaron. Magdalena y Coronel Dorrego fueron sus extremos de norte a sur</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7C5FVW8x_2LC3ZODy8k2ZDK-4M0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2022/04/carbu.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo el 26 de mayo de 2011A fines de los 60 se implementó el Proyecto Balcarce de Desarrollo Ganadero. Impulsado desd...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:48+00:00</updated>
                <published>2022-04-16T11:21:57+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La Segunda, Angus de primera
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-01-22-la-segunda-angus-de-primera" type="text/html" title="La Segunda, Angus de primera" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-01-22-la-segunda-angus-de-primera</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2022-01-22-la-segunda-angus-de-primera">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/xjjMCC7x67b1s-w0WDqoLAWhXL4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/bu5-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo el 10 de septiembre de 2008. Hugo  Buus falleció el 10 de julio de 2018
<p>&nbsp;</p>
<p>En varios de los campos cercanos no se ve ni una sola pata. Y no es de extrañarse: Es el Cuartel XV de Tres Arroyos, en las orillas de Orense, tierras 100% agrícolas. Se sabe, vivimos tiempos en los que los números de la ganadería ni sombra le hacen a los de los granos y cada vez hay más productores que deciden llevarse las vacas a campos marginales para liberar superficie sembrable. Pero en La Segunda se escribe otra historia, bien distinta a la actualidad de muchas de las explotaciones de la zona.</p>
<p>En La Segunda todavía mandan los vacunos, los negros. Es más, hasta hace algunas semanas, las 1100 hectáreas que conforman el establecimiento eran habitadas por 2100 cabezas. Casi dos animales por hectárea, lo que da la pauta de la calidad del campo en el que se cría la hacienda. &#8220;En casa no existe la competencia entre la agricultura y la ganadería. Los potreros son para los animales, que se crían a campo. Y son muy buenos potreros&#8221;, dice con naturalidad Hugo Buus, ganadero de toda la vida y quien desde 1988 dirige los destinos de la cabaña que fundó su abuelo allá por 1946.</p>
<p>Pasto</p>
<p>Lo de don Hugo no es verso: en las 1100 hectáreas apenas cultivó 160 hectáreas de trigo, y en lo que es gruesa hará 100 de girasol y 160 de maíz. Estas últimas, obviamente, para dárselas a la hacienda. El resto, pasturas. Puede sonar loco, pero a Buus le sobra cordura: la natural crianza que les dé a sus animales es uno de los secretos de su éxito como hacedor de reproductores.</p>
<p>¿Si es dura la vida de la cabaña? No, yo tengo cuatro empleados y contamos con todo el sistema bien aceitado&#8221;, dice Hugo</p>
<p>&#8220;Nuestros toros están en el campo desde que nacen hasta unos meses antes del remate, que los encerramos para prepararlos. Pero el suplemento que les damos es a base de maíz picado, entonces el día que dejan de comer esa ración van al potrero y no extrañas, es como si hubieran estado comiendo pasto&#8221;, explica el cabañero. &#8220;El toro que come alimento balanceado no rumia, entonces cuando lo largás al campo necesita tiempo para adaptarse y pierde peso y rendimiento&#8221;, completa Hugo.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Teniendo en cuenta que la ganadería habita cada vez tierras más marginales, lo que cuenta Buus no es un detalle menor. &#8220;Es fundamental producir un toro rústico en todo sentido, también en lo alimenticio, que se pueda defender en la adversidad, y que sea funcional. Un toro de La Segunda puede servir a unas 50 vacas&#8221;, dice.</p>
<p>A la hora de elegir una de las virtudes de sus animales, el cabañero remarca la recuperación: &#8220;Al toro lo echás a un rodeo el 1° de octubre, los tenés 45 días dando servicio, lo sacás y con 20 días que lo dejés en el campo le alcanza para volver a engordar. Son animales de muy buena conversión&#8221;.</p>
<p>Prueba de esa rápida recuperación y adaptación a ambientes adversos, es que Buus tenga muchísimos clientes de zonas muy marginales, como ser Mendoza, San Luis, el sur de la provincia de Buenos Aires y Paraguay. Inclusive, en 2007, varios toros de La Segunda fueron adquiridos por ganaderos de las islas entrerrianas.</p>
<p>Todos los años, Buus cría unos 220 toros, de los cuales entre 140 y 150 se venden en el tradicional remate anual que realiza la cabaña en el predio de la Sociedad Rural de Tres Arroyos desde hace 43 años en forma ininterrumpida. Y alrededor de 70 se comercializan en forma particular.</p>
<p>Otra de las particularidades de la cabaña es la oferta de toros puros de pedigree, que por lo general representan un 40% de la torada. El pedigree de Buus tiene la misma crianza que el puro controlado, es decir, está preparado para todo.</p>
<p>El rodeo de madres de La Segunda está compuesto por unas 700 cabezas y hoy es una de las cabañas que más vientres de pedigree tiene. &#8220;Si bien realizamos transplantes embrionarios, nuestro fuerte es la producción natural, directa, de toro a vaca&#8221;, aclara.</p>
<p>Bondades de la crianza al margen, la perseverancia en la selección es el otro punto fuerte de La Segunda. &#8220;Estamos haciendo un animal que es el que busca el mercado. Es un toro intermedio, que sirve para hacer novillo pesado o de consumo, incluso terneros para engorde, que sean rápidos en terminar. Es de muy buen cuarto, con buena circunferencia escrotal, ni demasiado largo ni excesivamente corto, con muy buena panza, para tener buen rumen y así transformar el pasto en carne&#8221;, describe.</p>
<p>Hugo y sus toros fueron la tapa del Suplemento Campo en septiembre de 2008</p>
<p>Y agrega: &#8220;Hacemos mucho hincapié en el tema de la fertilidad, es importante tener 100 vacas y por lo menos que 99 nos den un ternero. Nosotros andamos en 91 o 92% de preñez. Y la vaca que no sale preñada se carga como gordo, no vuelve al circuito&#8221;.</p>
<p>Desde los ‘80, La Segunda trabaja con el programa del ERA (Evaluación de Reproductores Angus), saca los DEP&#8217;s (diferencia esperada entre progenies) de nacimiento, de destete y de los 18 meses, cuando se mide la circunferencia escrotal y se hace la ecografía para ver el área de ojo de bife y grasa. &#8220;Eso es muy importante para saber qué tipo de animal uno está vendiendo. El toro que da muy poca área ojo de bife hay que tratar de no tenerlo. Tampoco hay que irse del otro lado, porque el que lo tiene muy grande generalmente dará un novillo grande, que tarda mucho en terminarse&#8221;.</p>
<p>Buus les da el mejor campo a sus animales, y también trabaja con tecnología de punta. Así le cierra el círculo y en su caso, la agricultura no le compite a la ganadería. Aunque eso no quita que Hugo entienda la situación del criador y del invernador. &#8220;Aplicándole la misma tecnología que usa la agricultura, la ganadería sería buen negocio, ocurre que como tenemos frenados los precios, y debemos regalar la producción, la actividad no sirve&#8221;, analiza. Al tiempo que admite que todavía no puede entender lo que hace el Gobierno. &#8220;Hace cinco años atrás yo creía que en este momento íbamos a ser los principales proveedores de carne del mundo… Pero acá dicen que hacen políticas para darle de comer a la gente y en la carnicería el kilo de carne cuesta cinco veces más que lo que se le paga al productor. Esto alguna vez tendrá que cambiar&#8221;, dice con bronca, aunque sin perder su mansedumbre. Hugo tiene 66 años y hace muchísimo tiempo ya que entendió que los gobiernos pasan y las vacas quedan.</p>
<p>El comienzo</p>
<p>Si bien La Segunda comenzó a producir toros en 1946, la piedra fundamental de la cabaña fue puesta en 1935, año en que el abuelo y el padre de Hugo compraron las primeras madres. &#8220;Las vacas las trajeron de Tandil, se las compraron a Ceferino Pedersen, el Rey de las Negras. A partir de ese momento se fue seleccionando y dejando toros&#8221;, comenta.</p>
<p>Al poco tiempo de nacida la cabaña, la familia Buus iba a empezar a demostrar que la innovación estaba en su esencia. En 1951, Enrique -padre de Hugo- compró vacas de pedigree, contrató a un cabañero de Santamarina y también adquirió en una exposición de Azul al primer padre de pedigree. Eran épocas en que el servicio de las vacas se hacía a corral. Hasta que en 1953 el establecimiento dio el primer gran salto tecnológico. De la mano de un dinamarqués, La Segunda incorporó la inseminación artificial.</p>
<p>&#8220;El hombre era un danés que había estado trabajando en tambos de Brandsen y Cañuelas, pero que por el tema del idioma, nunca se adaptó. Entonces se contactó con papá y le planteó la idea de trabajar en la cabaña. A papá le gustó la idea y comenzamos a inseminar&#8221;, recuerda Buus. Hasta ese entonces no había noticias sobre una cabaña de Angus que practicara la inseminación.</p>
<p>Los toros padres los fueron comprando en Palermo y también recibieron una mano grande de César Carman, propietario de Tierra Gaucha, quien más de una vez les dio toros en comodato. &#8220;A veces tenía reproductores que no funcionaban a campo, pero sí en inseminación, entonces nos los alquilaba&#8221;.</p>
<p>La imagen de unos de los remates que La Segunda realizó en la pista de la Sociedad Rural de Tres Arroyos. La venta de Buus es un clásico</p>
<p>En 1972, la cabaña pegó otro salto de calidad productiva: empezó a congelar semen. &#8220;Mi hermano aprendió a congelar y comenzamos a hacer las pastillas en casa. Así empezamos a venderlas y nos transformamos en uno de los primeros centros de venta de semen&#8221;, recuerda Hugo. La pastilla luego le dio paso a la pajuela -método que se utiliza en la actualidad- y tras formar sociedad con un productor local y luego con el centro La Legua, los Buus decidieron bajarse del negocio del centro genético propio. En 1978 iniciaron la relación con el Ciado (Centro de Inseminación del Sudoeste), de Darragueira, centro genético que hoy tiene siete toros de La Segunda.</p>
<p>En lo que fue otro avance tecnológico, en 2002 Hugo adquirió un tomógrafo para poder conocer toda la información y determinar la aptitud carnicera de los animales que está produciendo. Y si bien hoy ya se ha convertido en una práctica común, en su momento significó una verdadera revolución. Tan es así que el país apenas había cuatro veterinarios habilitados por la Asociación Argentina de Angus para realizar los estudios, dos de los cuales son de esta zona y trabajan con el tomógrafo de Buus: Miguel Fernández y Jorge Ferrario.</p>
<p>Toros en alquiler</p>
<p>Otra de las cosas que diferencia a La Segunda de otras cabañas es que además de vender toros, los alquila para dar servicio. Negocio curioso, es cierto, pero que da muy buenos resultados. El principal cliente que tiene Hugo Buus en esa modalidad es un productor de Pedro Luro, algo que marca también que sus toros se adaptan a las zonas más marginales.</p>
<p>&#8220;Hace unos cinco años que me alquila toros. Los viene a buscar los primeros días de noviembre y me los devuelve entre fines de febrero y principios de marzo&#8221;, relata el cabañero.</p>
<p>Otra de las particularidades de la cabaña es la oferta de toros puros de pedigree, que por lo general representan un 40% de la torada. El pedigree de Buus tiene la misma crianza que el puro controlado, está preparado para todo</p>
<p>Para Buus el negocio es muy bueno. Porque además de que de renta cobra casi lo mismo que una venta, una vez que les devuelven los toros, Hugo los engorda y los vende. &#8220;Todos los años, entre junio y julio, cargo dos o tres jaulas con esos toros que alquilé&#8221;, cuenta.</p>
<p>El productor que alquila toros lo hace por falta de espacio, o porque tiene campos que necesitan muchos reproductores y que por las características (montes, médanos) le es imposible mantenerlos bien durante el año. &#8220;Entonces los alquila, paga casi como si lo comprara, hace todo el servicio y los manda de vuelta flacos&#8221;, agrega.</p>
<p>En su permanente búsqueda por evolucionar, Hugo viaja todos los años a Estados Unidos y recorre distintas cabañas de negros para bucear si hay alguna nueva genética para incorporar a su rodeo.</p>
<p>Así es Buus, un apasionado de lo que hace. Por eso es común verlo en la manga poniendo caravanas y controlando a cada animal. &#8220;¿Si es dura la vida de la cabaña? No, yo tengo cuatro empleados y contamos con todo el sistema bien aceitado&#8221;, dice. Es tiempo de despedirse, Hugo tiene que volver al campo porque está por llegar el camión del Ciado para cargar unos toros. &#8220;Los estábamos preparando para el remate, pero a los del centro les gustaron y se los quisieron llevar&#8221;, cuenta el cabañero, ya curtido en esto de que le saquen la hacienda de las manos.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/xjjMCC7x67b1s-w0WDqoLAWhXL4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/bu5-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo el 10 de septiembre de 2008. Hugo  Buus falleció el 10 de julio de 2018En varios de los campos cercanos no se ve...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:08+00:00</updated>
                <published>2022-01-22T08:12:22+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Ya no estamos de remate
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-12-05-ya-no-estamos-de-remate" type="text/html" title="Ya no estamos de remate" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-12-05-ya-no-estamos-de-remate</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-12-05-ya-no-estamos-de-remate">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qtNJnyQgZB1pA28_wz8qrTbWiOg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/12/al9-w.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* A continuación se reproduce una nota publicada en el Suplemento Campo de La Voz del Pueblo en noviembre de 2006 referida a la nula actividad que había en la feria de Tres Arroyos
<p>&nbsp;</p>
<p>Con precisión y mucha nostalgia, Carlos Uzcudún, gerente de La Agrícola Ganadera, recuerda que el 25 de abril de 2005 fue el último remate feria que la firma realizó en Tres Arroyos. Diego Ferrari, de Ferrari y Compañía, aporta otro dato: la firma fundada por su abuelo y que en décadas pasadas realizaba hasta dos subastas mensuales, no hace un remate en el predio de la Sociedad Rural desde el otoño de 2004.</p>
<p>Las estadísticas son tan frías como irrefutables: dos subastas en los últimos dos años son prueba de que en Tres Arroyos la feria se convirtió en toda una rareza. El jueves 4 de mayo se realizó la última y, con suerte, en el próximo otoño los corrales volverán a llenarse de animales, aunque sea una vez más.</p>
<p>Si en el amanecer del nuevo milenio los remates ya tenían pocos adeptos, la prohibición de 12 meses impuesta por el Senasa por la aparición del brote de aftosa en 2001 fue el golpe de gracia</p>
<p>&#8220;El quiebre fue progresivo, pero empezó en el 2000. Los remates feria fueron perdiendo importancia porque la gente comenzó a manejarse con nuevos sistemas de comercialización. Así se fue limitando la cantidad de hacienda y últimamente se hacían remates con las categorías que se dificultaba vender en forma particular&#8221;, cuenta Uzcudún.</p>
<p>Si en el amanecer del nuevo milenio los remates ya tenían pocos adeptos, la prohibición de 12 meses que impuso el Senasa por la aparición del brote de aftosa en 2001 fue el golpe de gracia. &#8220;Por una cuestión sanitaria no se podía concentrar la hacienda en una feria. Entonces se perdió la continuidad. Porque los frigoríficos necesitaban hacienda y vos se la tenías que conseguir, y el único medio era Liniers o la venta directa. Así fue que los compradores locales perdieron el hábito del remate y el productor se acostumbró a vender con un precio determinado. A partir de ahí ya no hubo cantidad ni calidad de hacienda para armar remates que les interesara a un buen número de compradores&#8221;, explica Ferrari.</p>
<p>Para tener una idea de la magnitud del impacto que tenían las subastas es bueno mencionar que La Agrícola Ganadera contaba con sucursales en Indio Rico, Orense y De la Garma, localidades en las que se realizaba un remate mensual. Inclusive, las firmas tradicionales tenían personal contratado permanente, peones de ferias y capataz, para que trabajaran una vez por mes. &#8220;Para nosotros sería mejor que hubiera remates porque se genera otro movimiento. La Agrícola fue concebida como firma feriera&#8221;, dice Uzcudún.</p>
<p>No hay una sola razón la que llevó a que los remates feria entraran en desuso. Más bien se produjo una serie de factores. &#8220;El productor empezó a cambiar un poco la forma de comercializar porque se dio cuenta de que si hacía un negocio directo con un frigorífico pautaba un precio de antemano. Eso le interesó más que ir a subasta pública y depender de lo que pudieran ofrecer los compradores, sobre todo porque así vendía el cereal. Y esta, si bien es una zona mixta, es sabido que la agricultura tiene más influencia&#8221;, cometa Ferrari.</p>
<p>&#8220;El 5 se realizaba el remate de La Agrícola Ganadera de Tandil, el 10 el de Ferrari, el 18 el de Víctor J. de Aramburu, el 25 de La Agricola Ganadera de Tres Arroyos y el 30, a veces, otra vez Ferrari&#8221;, detalla Carlos Uzcudún</p>
<p>También se dio que los frigoríficos empezaron a exigir mayor calidad y rendimiento, y en el mismo campo podían seleccionar la hacienda con mayor precisión. &#8220;Además, en la década del 90 hubo muchos problemas con varios frigoríficos grandes, que quebraron, y otros que generaron muchos problemas de pago. Entonces dejaron de actuar en los remates porque los consignatarios ya no les dábamos crédito y empezaron a comprar directo en el campo&#8221;, detalla Ferrari.</p>
<p>Todo fue conspirando contra la cantidad de hacienda que se podía concentrar en los remates, y eso produjo que los compradores perdieran interés en ir a las subastas. Al haber menos compradores, no se conseguían buenos precios, y el productor decidió dejar de mandar hacienda y venderla en el campo. Un círculo vicioso.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qtNJnyQgZB1pA28_wz8qrTbWiOg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/12/al9-w.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* A continuación se reproduce una nota publicada en el Suplemento Campo de La Voz del Pueblo en noviembre de 2006 referida a la nula actividad que hab...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:29+00:00</updated>
                <published>2021-12-05T00:02:23+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Orlando Hurtado, el señor de los toros
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-25-el-senor-de-los-toros" type="text/html" title="Orlando Hurtado, el señor de los toros" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-25-el-senor-de-los-toros</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-25-el-senor-de-los-toros">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XNLFetzYlJHigZrN_XpMmeq_bO4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/04/agus22-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* El recuerdo de Orlando a través de una nota publicada en La Voz del Pueblo en agosto de 2007. El ganadero falleció el 12 de agosto de 2013
<p>&nbsp;</p>
<p>El frío duele, lastima. Debe ser uno de los domingos más fríos de las últimas décadas. Pero es domingo. Entonces hay que tomar la posta y hacerse cargo de la hacienda así el personal descansa y disfruta de su familia. Y de paso, el cabañero recrea la ceremonia que comenzó a ensayar en 1968.</p>
<p>Ahí va gustoso Orlando Hurtado a darles de comer a sus toros, vacas y vaquillonas. Aprovecha la ocasión para visitar cada rincón del campo en el que hay animales. Lo hace muchas veces durante la semana también, pero el domingo es especial porque realiza toda la tarea él. Susana, su mujer, le da una mano y después lo espera con el reconfortante mate.</p>
<p>Tal como en su momento fue la compañía de sus tres hijas, hoy por lo general goza de la presencia de algunos de sus ocho nietos. Aunque también es habitual que la recorrida la termine solo: las hace demasiado largas para la ansiosa paciencia de los chicos. “Yo te acompaño abuelo, pero si empezás a mirar a todos los terneros y empezás con que ‘este es hijo de esta’ o a mirarle las orejas a todas las vacas, no voy”, le aclaró su nieta Delfina hace un par de fines de semana.</p>
<p>La anécdota le saca una sonrisa a Orlando. Y también una declaración de principios: “El día que no se me prenda más ese motorcito que me lleva a revisar las caravanas o no sienta que me fluye la adrenalina al levantarle la pata a un ternero recién nacido para ver si es macho o hembra, dejo la ganadería”, asegura, sentado en el cálido living del casco de San Agustín, el campo que perteneció a su abuelo y a su padre y que conduce en soledad desde 1975.</p>
<p>Aunque su relación con San Agustín empezó hace ya 63 años, porque allí vivió desde que nació y allí se instaló cuando terminó el secundario, a principios de la década del 60. “Mi papá se enfermó y empecé a trabajar el campo yo. Y decidí no ir a estudiar, aunque no fue un sacrificio porque me sentía muy cómodo con lo que me tocaba hacer. En caso de haber seguido una carrera hubiera sido veterinario, quiere decir que la idea de trabajar con animales ya la tenía”, comenta.</p>
<p>En un principio, las tareas de Orlando incluían agricultura y manejo de ovejas y de un rodeo general de vacas. Hasta que irrumpió en su vida Susana Malaccorto, de quien se enamoró y gracias a quien descubrió lo que era una cabaña. “Mi suegro era cabañero, criaba Shorthorn, Aberdeen Angus y también lanares Corriedale. Y a mi me entusiasmó la actividad, entendí que era una veta como para poder sacarle un valor agregado a un rodeo”, analiza.</p>
Mientras camina entre los toros, Orlando repite que no le molesta trabajar, aunque a diferencia de cuando empezó, ahora elige qué tareas hacer. Por ejemplo, hoy pela 10 toros, no 60 como antes; o caravanea parte del rodeo, no todo
<p>El razonamiento de Orlando fue simple: en lugar de tener un rodeo general para sacar un ternero o un novillo, apostó a que la vaca le diera un toro. Y así empezó en 1968. Bien despacio. Todo a pulmón. Porque al igual que en la actualidad, en San Agustín no sobraban las manos y la ganadería era una actividad complementaria de la agricultura.</p>
<p>“Compré unas vacas Angus puras controladas, que en esa época eran puras por cruza, y después, cuando nos casamos, mi suegro nos regaló unas vaquillonas puras controladas. Ese fue el inicio de nuestro rodeo. Empecé haciendo las cosas muy lentas, muy artesanal, pero siempre con mucha pasión y dedicación”, asegura.</p>
<p>El trabajo empezó a dar frutos más rápido de lo pensado: San Agustín comenzó a participar en las exposiciones regionales, y además de ganar varios premios, Orlando normalmente regresaba al campo con las manos vacías porque lograba vender todos sus toros. Esa era la forma de colocar la producción, más alguna que otra venta en el establecimiento mismo.</p>
<p>Los buenos resultados motivaron a que en 1972, Hurtado decidiera también empezar a criar animales de pedigree. El punto de partida otra vez fue su suegro, a quien le compró algunas vacas. Cuatro años después, un toro de pedigree nacido en San Agustín se consagró Gran Campeón en la exposición de Bahía Blanca.</p>
<p>“Ese toro lo vendí y me compré un fumigador”, comenta Orlando. Un dato que ilustra que en San Agustín la base del negocio seguía siendo la agricultura. Y que desde siempre las dos actividades tuvieron una buena convivencia.</p>
<p>Pero fue corta la vida de la hacienda de pedigree en el campo de los Hurtado. El importante salto tecnológico que pegó esa categoría de hacienda obligaba a una dedicación extrema para poder competir a nivel cabaña. Y Orlando no estaba para esos trotes. “Yo también era el que manejaba la agricultura del campo y siempre conté con un personal reducido, entonces se me complicaba bastante”, justifica su decisión de continuar únicamente con puros controlados. Y de ese modo siguió, paso a paso, con la cría y recría de sus toritos.</p>
<p>Hasta mediados de los 90, San Agustín se nutría de toros de pedigree adquiridos en las exposiciones más importantes para hacer servicio a campo y a una parte del rodeo se le realizaba inseminación artificial. Un cambio en el manejo llegó de la mano de su yerno, el veterinario Ariel Marinangelli, quien se convirtió en el asesor de la cabaña y propuso inseminar toda la hacienda.</p>
<p>En lo que a genética se refiere, San Agustín trabaja con la línea de Zacarías, de la cabaña Tres Marías, de los Gutiérrez; luego se agregó la línea de Líder, del CIADO (Centro de Inseminación del Sudoeste); y a partir de 2003, se incluyó a Facón, que es de la línea del gran Performa.</p>
La tapa del suplemento Campo de La Voz del Pueblo correspondiente a la semana que falleció Orlando
<p>Así como hubo modificaciones en la tecnología y en la inversión necesaria para mantener una cabaña en los primeros planos, el manejo de la explotación dio un vuelco de 180 grados en los últimos años: la presión de los precios de los granos también impactó en San Agustín.</p>
<p>“Sin dudas que para producir carne hay que ser más intensivo y más eficiente. Y acá, pese a haber cabaña, las vacas también van jugando con lo que es agricultura. Todos los rastrojos de fina van a avena en directa, y en setiembre pasan a gruesa con girasol. Hay un 30% de la superficie que la mantenemos con pastura, en la que concentramos la hacienda en primavera, y de las cuales hacemos nuestras reservas de rollos. También sembramos algún maíz de segunda para los toritos en recría. Mientras que los toros que van al remate se encierran tres meses antes con alimento balanceado y rollos. Es decir, he ido buscando la vuelta para que puedan convivir los granos y los animales”.</p>
<p>La que no tiene lugar en el campo de Orlando es la soja de segunda. “Trabajo otro campo en el que hago una agricultura más intensiva. Pero acá, antes de hacer una soja de segunda prefiero sembrar un maíz de segunda para las vacas”, dice. Y agrega: “Me parece una forma de conservar el suelo. Porque no se adónde vamos a ir a parar con los planteos de agricultura continua”.</p>
<p>Desde hace unos años que Hurtado tiene su rodeo estabilizado en unas 250 vacas puras controladas y no es su intención crecer. “La explotación no me lo permite tan fácil por la agricultura. La cabaña te implica hacer todo el ciclo: crías y recrías, con el agravante de que son toritos y que debés tenerlos siempre a parte. Otras actividades de hacienda general podés mezclar los animales, acá no. Esto requiere más potreros, más divisiones, y tener más cabezas a mi me implicaría mucho campo”.</p>
<p>La estructura de la empresa es bien simple: tres empleados y las dos manos de Orlando. Luego, como periféricos, están sus yernos, que lo asesoran en temas veterinarios, agronómicos y contables -una de sus hijas es contadora y le lleva los números-. “Sin haber tenido hijos varones encontré en mis yernos el apoyo que necesitaba”, resume el cabañero.</p>
<p>Con orgullo cuenta que se viene el remate número 20 de San Agustín, que tiene clientes que le son consecuentes desde el amanecer de los ‘70, que eso indica que sus toros sirven y revela que la parte más difícil de la actividad es la faz comercial. “Es lo que menos me gusta”. Como tampoco nunca fue muy amigo de las competencias. Entonces no le da demasiada importancia a la carpeta llena de antiguos recortes de diario que acerca a la mesa Susana, y en los que están reflejados los numerosos premios que San Agustín fue cosechando en las distintas exposiciones de las que participó.</p>
El razonamiento de Orlando fue simple: en lugar de tener un rodeo general para sacar un ternero o un novillo, apostó a que la vaca le diera un toro. Y así empezó en 1968. Bien despacio. Todo a pulmón
<p>Don Orlando valora más una diminuta libreta en cuyas hojas apenas se leen nombres, fechas y cifras. De todos modos, los años y la humedad que la acosaron no impiden que él reconozca apellidos de productores que le compraron toros en 1973. “Muchos me siguen comprando”, asegura.</p>
<p>El hombre propone cambiar la calidez del hogar de la casa por la imponencia de sus toros. Y en el recorrido hasta los potreros suelta las razones de su mayor satisfacción: “A mi me gusta mucho el campo. Me encanta la gente y la vida de campo. Acá me siento muy bien y soy feliz por haber podido ver a mis hijas participar en todo esto. Cada una tuvo su ternero, su tarro para darles de comer a los animales cuando me acompañaban en la recorrida. Ojalá que todo pueda continuar con mis nietos. Esa es la base principal de todo esto”, reflexiona.</p>
<p>Mientras camina entre los toros, Orlando repite que no le molesta trabajar, aunque a diferencia de cuando empezó, ahora elige qué tareas hacer. Por ejemplo, hoy pela 10 toros, no 60 como antes; o caravanea parte del rodeo, no todo. “También me llevo bien con la agricultura, pero mi pasión pasa más por la ganadería. Todavía lo siento así. A parte, es como que los animales son la vida del campo”.</p>
<p>Y la vida de Orlando también.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/XNLFetzYlJHigZrN_XpMmeq_bO4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/04/agus22-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* El recuerdo de Orlando a través de una nota publicada en La Voz del Pueblo en agosto de 2007. El ganadero falleció el 12 de agosto de 2013El frío du...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:05+00:00</updated>
                <published>2021-09-25T11:00:02+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Pelusa, dueño de una pasión indomable
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-17-pelusa-dueno-de-una-pasion-indomable" type="text/html" title="Pelusa, dueño de una pasión indomable" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-17-pelusa-dueno-de-una-pasion-indomable</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-17-pelusa-dueno-de-una-pasion-indomable">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CLPKpbkpvKeEM8A0SMv1RcuUg9M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/09/santa.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>* Nota publicada en La Voz del Pueblo en febrero de 2009. Antonio Santa Cruz falleció el 12 de julio de 2017</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Micrófono en mano, el necochense Mario Ezcurdia no dudó en hacer un alto en la animación de una de las jornadas de Jesús María para comentarle al público que en una de las tribunas se encontraba “Antonio Santa Cruz, el de la tropilla Los Tigres de los Médanos, de Micaela Cascallares”. Y a Santa, que no lo esperaba, lo invadió la emoción. Que reconocieran su presencia en la fiesta más grande que se regala la doma cada año fue algo muy fuerte, y que no se olvidará jamás.</p>
<p>Pasaron cuatro años del episodio, pero todavía se le humedecen los ojos al recordarlo.</p>
<p>“Toda mi vida estuve relacionado con los caballos, con las domas y con la tradición. Pero recién en 2008 pude ir a Jesús María. Y me pareció hermoso todo, es el festival más grande de América, es el acontecimiento máximo. Hacé de cuenta que es lo mismo que para un fanático de Boca o de River haber podido ir a la cancha. Yo cuando entré al campo sentí una emoción muy grande. Y más cuando el animador me saludó”, cuenta Antonio, que tiene una trayectoria de 35 años en la doma y que se ganó un lugar en el mundo de las jineteadas.</p>
<p>“Esto hay que llevarlo adentro, si no listo&#8230; Yo paso mucho tiempo del día con los caballos. Les doy de comer, agua, los acomodo, los tuso. Me encanta, no me aburro de estar con ellos”, asegura. Y se lamenta que “en los campos cada vez se ve menos gente a caballo. Es más, cada vez se ven menos caballos. Por acá en Cascallares es difícil encontrar uno”.</p>
“¿Qué significa el caballo para mí? Para mí es un símbolo, es como la moto para el motoquero. Si me falta el caballo me falta todo”
<p>Cuando escucha que hay mucha gente que no sabe andar a caballo, se sorprende y molesta. “Da lástima que hoy a las vacas las manejen con tractores o cuatriciclos. Pero es así, contra la modernización no se puede. Yo, en cambio, monto casi todos los días”, asegura.</p>
<p>“¿Qué significa el caballo para mí? Para mí es un símbolo, es como la moto para el motoquero. Si me falta el caballo me falta todo”, comenta como para que no queden dudas de que son la pasión de su vida.</p>
<p>Hombre de campo</p>
<p>Nacido y criado en Ramón Santamarina, partido de Necochea, hace 63 años, Santa vivió hasta los 15 años en la misma chacrita donde fue parido. De muy chico empezó a dar una mano en el pequeño tambo familiar, en el ordeñe y en el reparto con el sulky de las botellas de leche.</p>
<p>En 1969 dejó sus pagos para empezar a trabajar como puestero en la estancia Huinca Loo, en Orense. Luego se desempeñó en Villa Carucha, un establecimiento ubicado entre Claromecó y Lin Calel. Dos años después se mudó a Quequén Sur y en 1981 compró la quinta en Cascallares y se estableció allí.</p>
<p>“Siempre anduve a caballo. A los 13 años ya andaba corriendo unos petisos en Santamarina. En 1977, cuando se pararon las carreras, decidí empezar con las domas”, recuerda. Fue estando en Villa Carucha que decidió fundar su tropilla. Con un solo caballo, pero muchas ganas, nació Los Tigres de los Médanos. El nombre se lo puso su suegro y tenía que ver con que la caballada estaba en la zona de médanos del campo.</p>
<p>“La primera doma la hice en San Francisco de Bellocq. Fui pidiendo caballos hasta que pude tener los míos. Pancho Aramberri me ayudó mucho prestándome varios”, cuenta Santa. “El caballo no se puede preparar para la doma, tiene que nacer para eso. Tiene que ser malo. Es una cuestión genética. Uno se da cuenta apenas lo ve si el animal sirve o no para las jineteadas”, dice.</p>
<p>El método de reclutamiento de caballos para la tropilla fue cambiando con el tiempo. Así como hasta hace unos 20 años era común que Antonio recorriera los campos de la región buscando caballos “malos”, hoy esa práctica se perdió. “Una porque hay muy pocos caballos, y otra porque hay mucha gente en el negocio y enseguida se los llevan para otros lados”.</p>
<p>Por eso, Santa ya no busca animales de afuera sino que se nutre de su propia cría. “Hoy tengo unas 20 yeguas y unas 20 crías, porque casi todas me han parido, entonces voy reponiendo todos los años. Por ahí, si me conviene, vendo algún caballo. A los míos los vienen a buscar para otra tropilla. Porque gracias a Dios hemos hecho una buena trayectoria”, afirma con satisfacción.</p>
Aquellos tiempos. Santa en plena jineteada en 1980, en la Sociedad Rural de Necochea
<p>A diferencia de otras épocas, la posibilidad de filmar las domas posibilita que los jinetes estudien a los caballos que van a montar; “antes eso no existía, hoy en cambio, te buscan todas las vueltas que puede tener el animal”. Antonio entiende que “las domas ahora son más un show, y todos van únicamente por la plata, no por el hecho de montar”.</p>
<p>Y hablando de montar, se van a cumplir 28 años de la última vez que Santa Cruz participó de una jineteada. “En 1984 dije dejo, y dejé. Pese a que a uno las ganas le vienen siempre. Pero cuando te retirás, ya no podés volver. Porque te queda la experiencia, pero te faltan las ideas. Yo tengo versos de hace 30 años hechos por el Chango Gonzáles, que dicen ‘cuando le tocó caer su estampa cayó parada’, porque era muy ágil para caer parado. Tuve mucha habilidad en eso”, asegura el creador de Los Tigres de los Médanos, tropilla que en mayo de 2012 cumplirá 35 años.</p>
<p>Como consejo, explica que “cuando vas arriba y el caballo te la puso complicada, las riendas son lo último que tenés que largar. Porque vos con ellas te acomodás, en cambio, una vez que las largaste, ya no hay nada que hacer”.</p>
<p>El Careta</p>
<p>Antonio ha tenido muchos caballos, “y muchos buenos”, asegura. Hoy si tiene que elegir a uno se queda con El Careta. Fue por ese animal que hace unos ocho años le ofrecieron casi 15.000 pesos. Pero él se negó a venderlo. “Era muy buena plata”, reconoce. Aunque andando bien sabe que El Careta puede producir varios billetes. En las domas actuales de la zona los premios pueden llegar hasta los 9.000 pesos.</p>
<p>“Las domas son un buen negocio si andás mucho, por todas las zonas. Pero no es mi caso, que significa un aporte a mi economía”, explica Antonio, quien tiene algunas pocas vacas y un camión de cereales para intentar engordar la billetera.</p>
En 1977 y con un solo animal, Antonio Santa Cruz fundó su tropilla “Los Tigres de los Médanos”, que se convertiría en una marca registrada en el mundo de la doma en la región.
<p>En la quinta de Santa no es necesario que haya plata de por medio para organizar una doma. “El nieto y los otros chicos viene montan casi una vez por semana. Así vamos probando los nuevos caballos que tenemos”, comenta.</p>
<p>Así fue que una vez terminada la charla con Santa, su nieto Ceferino y un par de amigos palenquearon tres yeguas y las montaron. “No hay como las domas del patio de tu casa”, dice el tropillero, embelezado con la escena.</p>
<p>Remates</p>
<p>Otra actividad que disfruta Antonio es ser uno de los jinetes que todos los años, en los remates de cabaña, se encarga de llevar a los toros de los corrales a la pista. “Ese es un lindo trabajo. Lo único que te matan los nervios, porque hay que moverse con mucha coordinación. Mucha gente te está mirando y hay una persona con un micrófono que te llamar la atención. Es una responsabilidad muy grande”.</p>
<p>En la despedida, Santa vuelve a mencionar lo bien que la pasó en Jesús María. Y sobre todo, “la satisfacción que me dio que las cámaras tomaran el cartel que llevamos de Cascallares. Porque si bien no nací acá, me siento bien local. Y a todos lados que voy me gusta que nombren a Cascallares”.</p>
<p>◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊◊</p>
<p>El Zorro y el amor propio</p>
<p>“Tengo el privilegio de decir que al Zorro yo lo monté, pero por montarlo. Por amor propio, no por plata”, explica Santa. “Anduve bien, aunque el caballo me golpeó arriba, en la nariz, me fracturó el tabique. Pero yo lo anduve muchos metros”, recuerda con orgullo. Santa Cruz montó al emblemático caballo en una doma que se organizó en 1982 para recaudar fondos para la guerra de Las Malvinas. Antonio además de no cobrar un peso por montar al Zorro, prestó varios caballos de su tropilla para que se pudiera realizar la jineteada.</p>
<p>“El caballo tuvo su historia y yo no creo que haya otro que lo equipare”, dice. En la foto, Santa y su nieto Ceferino posan junto al Zorro, que ya estaba viejo y cansado de tanta jineteada.</p>
<p></p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CLPKpbkpvKeEM8A0SMv1RcuUg9M=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/09/santa.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo en febrero de 2009. Antonio Santa Cruz falleció el 12 de julio de 2017Micrófono en mano, el necochense Mario Ezc...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:16+00:00</updated>
                <published>2021-09-17T16:44:42+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            En el Día del Agricultor, el recuerdo del ingeniero Héctor Carbajo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-08-en-el-dia-del-agricultor-el-recuerdo-del-ingeniero-hector-carbajo" type="text/html" title="En el Día del Agricultor, el recuerdo del ingeniero Héctor Carbajo" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-08-en-el-dia-del-agricultor-el-recuerdo-del-ingeniero-hector-carbajo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-08-en-el-dia-del-agricultor-el-recuerdo-del-ingeniero-hector-carbajo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/d_gKmzllh1-ivjmNb9XWmvbqTKw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/09/carbajo-14-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Se conmemora hoy en Argentina el Día del Agricultor. Y a modo de homenaje para todos los que dedican su vida a producir la tierra, recordamos al ingeniero Héctor Leopoldo Carbajo, alguien que hizo mucho por la agricultura regional.
<p>&nbsp;</p>
<p>* Nota publicada en La Voz del Pueblo en mayo de 2005. Carbajo falleció el 1° de julio de 2016</p>
<p>&nbsp;</p>
<p> Con muchísima amabilidad, Héctor Carbajo acepta dialogar con LA VOZ DEL PUEBLO, aunque fiel a su perfil subterráneo hace un par de pedidos: nada de fotos y menos aún desea participar de una entrevista formal. “A mi me gusta que conversemos, no tener que estar respondiendo una pregunta atrás de la otra”, dice en el comienzo del encuentro, sentado en el escritorio de su casa, este hombre que se ganó un lugar privilegiado dentro del ambiente agropecuario.</p>
<p>Y por casi dos horas, el ingeniero, ya jubilado hace más de una década y que continúa trabajando ad honorem en la Chacra de Barrow, hará un minucioso repaso de su vida y por sobre todo, hablará con una sinceridad admirable. A continuación, la vida de Héctor Carbajo contada por Héctor Carbajo.</p>
<p>La primavera</p>
<p>“Mi relación con la chacra comienza durante mi secundario, que lo hice en el Colegio Nacional, que en esa época funcionaba en donde está la Escuela Técnica. El Día del Estudiante, como es tradición, se celebraba con un picnic en la chacra, en ese entonces propiedad de La Previsión. En uno de los festejos, el director, el ingeniero Bartolomé Schelotto, nos llevó a un grupo de muchachos a la estación meteorológica, que era lo más llamativo que tenía la chacra. De ese grupo, varios fuimos a estudiar agronomía, entre ellos estaba Alfredo Orfanó, por ejemplo”.</p>
<p>“Ya estando en la facultad de La Plata, antes de terminar la carrera había que hacer una monografía final y también una intensificación de prácticas rurales. Y yo la hice en la chacra. Entonces, en el verano del 49 estuve más de dos meses yendo todos los días. Iba en la Compañía de Transporte Caminero, lo que después fue El Cóndor, y a la tarde caminaba hasta Barrow y me tomaba el tren. Cuando se terminó ese período, pese a que todavía me quedaban dar algunos finales en La Plata le pregunté al director si no había posibilidades de trabajo para mí”.</p>
Carbajo junto al ingeniero químico Manuel Deán al cumplirse el 50 aniversario de la creación del Laboratorio de la Chacra
<p>“En ese entonces la agronomía era mucho menos popular que hoy día. Uno se recibía y después veía que podía hacer. Y por el mes de octubre recibí en La Plata una llamada del ingeniero Schelotto que me dijo que tenía una posición para trabajar de ayudante en el campo experimental, pero que iba a figurar como peón rural. Lo que hoy sería un contratado. Así, el 31 de octubre de 1949 empecé a trabajar en la Chacra”.</p>
<p>Con cama adentro</p>
<p>“Como aún me faltaban dar cinco materias, tenía que estudiar de noche. En ese entonces se trabajaba de sol a sol y todo el personal vivía allá. Recién nos íbamos los sábados al mediodía. Recuerdo que por aquellos años, en la chacra había dos vehículos: un jeep, en el que andaba el director, y un Ford modelo 37, que había sido de La Previsión. Pero nosotros subirnos a esos vehículos, ni soñando. Al campo experimental íbamos y veníamos caminando. En esa primera etapa estuve cinco años, hasta que por razones políticas me tuve que ir”.</p>
<p>“Me pidieron la cesantía porque no me afiliaba al peronismo, ni hacía luto, ni iba a las misas. No era que yo tuviera afiliación política, simplemente me negaba a tener que afiliarme para poder trabajar. La cuestión es que en 1954 me tuve que ir. Había presentado mi renuncia, pero no me la aceptaron, porque lo que querían era exonerarme e inhabilitarme para trabajar en la administración pública para siempre”.</p>
<p>“Era perseguido por el doctor Campano, que era senador peronista y el mandamás del partido acá, y por su hermano, que decía ser empleado del ministerio de Asuntos Agrarios, pero que no hacía absolutamente nada. Gracias a una intervención de un político amigo del director de la chacra logré que me aceptaran la renuncia. Y me fui a trabajar a la Cooperativa La Segunda de La Dulce. Allí estuve dos años, en ese interín cayó Perón y reingresé al ministerio, en la Chacra Experimental de Iraizos, en las afueras de Miramar”.</p>
<p>El regreso</p>
<p>“Luego de dos años se creo INTA, llamaron a concurso, me presenté, gané y empecé a trabajar en Bordenave, en el partido de Puán, donde estuve 12 años. De mis cinco hijos uno nació en Miramar y los otros cuatro en Bordenave, tengo un muy lindo recuerdo de esa etapa. Hasta que se hizo un concurso para la dirección de la Chacra de Barrow”. “Orfanó me avisó, me presenté, lo gané y me vine. El concurso se llamó porque INTA había firmado un convenio con la Provincia para la chacra de Barrow. Así regresé, era el año 1969, asumí el 10 de junio. En ese momento había dos técnicos, uno era el ingeniero Víctor Pereyra, y otro el ingeniero químico Manuel Dean. La estación estaba muy desmantelada porque hubo todo un período de indefinición entre INTA y la Provincia hasta llegar al acuerdo y esas idas y venidas no sirvieron más que para deteriorarla”.</p>
En el 90 aniversario de la Chacra se designó con el nombre de &#8220;Ingeniero Agrónomo Héctor Leopoldo Carbajo&#8221; al salón de reuniones del sector de Extensión y Desarrollo
<p>“Cuando asumí me di cuenta de que había que vencer un montón de cosas establecidas. Era evidente que ese sistema tan chacarero, sin horarios, ya no iba más porque uno lo que conseguía era los tipos sin destino. El que tenía alguna condición quería trabajar en una forma más orgánica. La otra cosa era que el personal vivía en la chacra, lo cual fijaba un límite a la posibilidad de expandirse y era notable que faltaba mucha más gente. El argumento era que tenía que haber sereno. Me acuerdo que una vez me peleé con un ministro. Le digo: ‘¿Usted duerme en el ministerio?’, ‘yo soy el ministro’, me dijo. ‘Ah sí, yo soy el director de la chacra, no tengo porqué dormir acá adentro ni porqué hacer de imaginaria. Tengo que tener sábados y domingos porque tengo familia, hijos’, le contesté… Había concepciones muy arcaicas. Y se debía incorporar un montón de gente joven”.</p>
<p>La cooperadora</p>
<p>“Afortunadamente, por idea de un ministro de Asuntos Agrarios creamos la cooperadora. Eso sucedió en noviembre de 1969. Participaban de la cooperadora todas las cooperativas de la zona, que en ese entonces eran muchas más que ahora, y las sociedades rurales de la zona. Entonces lo que se formó fue una cooperadora de instituciones”.</p>
<p>“Teníamos mucho respaldo porque las entidades trabajaron en serio. Además nos permitió utilizar los recursos que generábamos, porque antes la plata ingresaba a rentas generales de la Provincia, pero con la creación de la cooperadora, el dinero comenzó a ir a sus arcas. A veces recibimos una donación o un subsidio, que también lo manejaba ella, que es una entidad con personalidad jurídica, con auditoría, con todos los controles habidos y por haber. La cooperadora fue un acierto”.</p>
<p>“Y además ayudó a comprometer al medio con la institución. Porque muchas estaciones del INTA están como ensimismadas, la gente que trabaja en ellas son buenos técnicos, muy trabajadores, pero si lo que ellos hacen sirve o no, o trasciende o no, no les preocupa. Si pueden escribir un trabajito y que se lo publiquen, ya se sienten realizados. Pero a uno le pagan para que trate de resolver problemas y que las soluciones lleguen a la gente. Porque si yo resuelvo una dificultad pero la dejo guardado en un libro, no resolví nada en medida que no trascienda. Entonces creo que la interacción con la cooperadora ayudó a la gimnasia de que uno está trabajando para el medio, no para la satisfacción personal de uno. El objetivo es servir, es brindar elementos para que la actividad se realice mejor o para que el  producto de la actividad que hace la gente tenga más valor”.</p>
<p>La familia</p>
<p>“Fui director de la chacra hasta 1984, pedí mi reemplazo cuando me faltaban uno meses para cumplir 16 años al frente. Había algunas cosas personales que me indicaban que tenía que desentenderme. En esos años todavía no existía la facilidad de comunicación que hay hoy en día y eso hacía que uno tuviera que tener una movilidad permanente. Debo haber hecho un millón de kilómetros, de acá para allá&#8230; Eso me produjo un desgaste, y además tengo cinco hijos, mi señora tenía problemas de salud…”</p>
“Ya no me acuerdo cuándo me jubilé. Pedí la jubilación, cuando me salió avisé, pero nunca dije que me iba a ir de la chacra. Después de algunos años fui y le pregunté al director si podía seguir yendo…”
<p>“Yo descargaba toda mi responsabilidad de padre en mi señora, que era la que estaba todos los días con ellos. Y se empezaron a complicar las cosas. Me costó mucho tomar la decisión y ahora me doy cuenta de que tendría que haber renunciado a la dirección antes. Creo que no es bueno haber estado tanto tiempo porque uno ya lo transforma en una aventura personal, es como que se termina apoderando de eso y además todas las cosas necesitan renovación”.</p>
<p>“En el período de director no tenía tiempo de investigar porque la chacra no tenía la estructura administrativa que tiene ahora. Había un empleado administrativo y yo. Entonces hacía de todo, escribía las cartas, pagaba las facturas, enviaba la correspondencia, los fines de semana hacía las mediciones meteorológicas junto a un mozo que todavía trabaja en la chacra. En una de esas, yo estaba en una reunión, y decía: ‘Me tengo que ir a hacer la medición, ya vuelvo’. ‘Vos tenés una mina’, me decían mis amigos… Las mediciones hay que realizarlas tres veces por día, y no se podía dejar de hacerlo. Yo reconozco que castigué a mi familia. Trabajaba y trabajaba. No tenía otra forma de divertime que esa, qué aburrido, no…”</p>
<p>¿Jubilado?</p>
<p>“Ya no me acuerdo cuándo me jubilé, deben hacer como 14 años. Pedí la jubilación, cuando me salió avisé, pero nunca dije que me iba a ir de la chacra. Después de un tiempo fui y le pregunté al director si podía seguir yendo, ya habían pasado unos cuantos años… Ahora voy muy pocas horas, iré como muy temprano a las 9, me vengo a las 12, vuelvo a las 14.30 a veces más al verano me quedo hasta las 19, si no 17.30 estoy de vuelta. Hago algunas cosas que si le sirve a la gente que está trabajando en serio me pongo contento. Y si no le sirve, bueno, por lo menos a mí me entretuvo”.</p>
<p>“Estoy en el mismo lugar que cuando me jubilé. Hasta hace un tiempo le ayudaba a la colega que está haciendo mejoramiento de avena, Liliana Wehrhahne, que para mí es como si fuera una hija, la vi casarse, tener los hijos, tengo muy buena relación con el marido. En este momento estoy resumiendo la información meteorológica de la chacra. Estoy tratando de analizar de otra forma la información que está allí archivada. Para mí la Chacra es un hijo más, es mi segunda familia. Pero Bordenave también fue muy importante, porque allí formé mi familia, me fui con un hijo y volví con cinco”.</p>
<p>¿Vacaciones?</p>
<p>“En referencia a los premios que me han otorgado creo que todos han sido en general muy generosos. Para mí los más valiosos son los pergaminos que me dieron los compañeros de trabajo cuando me fui o cuando dejé de ser director. Esas cosas son las que valen. Soy un profesional común y corriente, no soy algo fuera de lo común. El mérito mío es haber sido perseverante, y haberle dedicado muchas horas al trabajo. Y respecto a los que me atribuyen cambios fundamentales en la chacra, yo digo que el que realizó una renovación total fue Julio Catullo. El modernizó el manejo de la cosa, le dio otra dinámica y con él la chacra se insertó plenamente dentro de INTA”.</p>
<p>“Yo me puedo vanagloriar por la perseverancia y la dedicación… Un día después de varios años que me había jubilado me llegó un sobre del INTA con una liquidación que tenía que ir a cobrar al Banco Nación. Era porque en mi legajo figuraba que me había tomado vacaciones una vez en los 12 años como director. Por eso soy totalmente consciente de que castigué a mi familia”.</p>
<p>“Ya está, te conté toda mi vida. Andá que seguro tendrás cosas que hacer”.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/d_gKmzllh1-ivjmNb9XWmvbqTKw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/09/carbajo-14-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Se conmemora hoy en Argentina el Día del Agricultor. Y a modo de homenaje para todos los que dedican su vida a producir la tierra, recordamos al ingen...]]>
                </summary>
                                <category term="agricultura" label="Agricultura" />
                <updated>2025-09-24T12:56:15+00:00</updated>
                <published>2021-09-08T00:00:58+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Juan Pedro Muda, pastor por siempre
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-01-juan-pedro-muda-pastor-por-siempre" type="text/html" title="Juan Pedro Muda, pastor por siempre" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-01-juan-pedro-muda-pastor-por-siempre</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-09-01-juan-pedro-muda-pastor-por-siempre">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CuOTJqgDTl_zgULKDz5RHZXcGZI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/04/muda-sociedad.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo en noviembre de 2018. Juan Pedro Falleció a los 98 años, el 10 de febrero de 2020
<p>&nbsp;</p>
<p>El galpón de ventas en Villa Bordeu rebalsaba de gente. Productores y criadores esperaban por la aparición de los animales en la pista para comenzar el remate de la tradicional muestra bahiense. Pero antes de empezar a martillar, Daniel Biocca distinguió la silueta de Juan Pedro Muda entre la muchedumbre y pidió un aplauso. La respuesta de los presentes fue conmovedora, porque se pusieron de pie y sostuvieron el golpe de palmas un rato largo. Y el experimentado ovejero se emocionó…</p>
<p>Fue el reconocimiento a sus más de siete décadas como participante de la exposición de Bahía Blanca y también el premio a la constancia, a la voluntad y a la pasión por las ovejas, que hacen que a los 97 años siga firme en los corrales. Su vigencia como criador había quedado demostrada el día anterior, cuando su cabaña El Carrizal había logrado el campeón borrego de pedigree en lotes y Gran Campeón; y el primer premio y reservado.</p>
<p>Pasión lanar</p>
<p>Cada vez más cerca de la frontera de los 100 años, Juan Pedro desmiente al calendario todos los días. A su impecable lucidez, le agrega la pasión por las ovejas: casi en forma semanal recorre los poco más de 10 kilómetros que separan su casa del campo ubicado en el cuartel ocho donde funciona su cabaña de Corriedale. “No quiero aflojar, mientras me den las piernas, voy a ir”, dice. “Cuando voy al campo revivo, me entretengo mucho allá. Puedo andar todo el día. En cambio, en la ciudad, no llego a caminar una cuadra que me canso”, cuenta.</p>
<p>Claro que ya no está para trotes intensos: “Cuando voy a la cabaña me dedico a clasificar la majada, no más que eso”, agrega Juan Pedro, que es hermano de Raúl e hijo de Pedro, tres de los cabañeros ovinos más importantes que ha tenido esta porción de la provincia de Buenos Aires.</p>
<p>Muda no puede determinar el momento en que empezó su relación con las ovejas. No porque su memoria le falle, sino porque los lanares ya formaban parte de su familia antes de que él llegara al mundo. “Yo nací entre las ovejas”, dice. Y realiza una apretada síntesis de la vida en común que ha tenido históricamente su familia con los ovinos.</p>
<p>“Todo empezó en La Primavera, de Pedro Muda, mi padre. Luego hicimos una sociedad anónima con mis hermanos y después decidimos separarnos. Así yo arranqué con El Carrizal, que funciona en el mismo lugar físico que La Primavera, y mi hermano Raúl con La Juanita, en San Mayol”, cuenta Juan Pedro sobre las dos cabañas del distrito que sobrevivieron luego del éxodo que protagonizó en buena parte de la región pampeana la ganadería ovina.</p>
<p>&nbsp;</p>
Juan Pedro habla junto al premio Prudencia Marra que la Asociación Argentina Criadores de Corriedale le entregó en Bordeu como reconocimiento a su larga trayectoria en la producción ovina
<p>En las mejores épocas, en La Primavera los Muda llegaron a tener una majada de 1200 animales; eran tiempos en los que a las exposiciones se llevaban 40 ejemplares -hoy, en el mejor de los casos concurren con nueve-. La cabaña siempre fue de ganado ovino, la única modificación que sufrió fue el cambio de raza. Los comienzos fueron con Lincoln para pasar luego a las Corriedale, una oveja que da lana más fina.</p>
<p>Ya consumada la división de la cabaña paterna, el fuerte de El Carrizal siempre fueron las Corriedale. Pero hasta hace un par de años Juan Pedro atesoraba con mucho afecto en su campo una pequeña majada de Lincoln, la raza con la que se inició y la que le dio las mayores satisfacciones. En el cariño también había otra razón de peso: “Mi padre inició la cabaña Lincoln el año que nací yo, en 1921”, cuenta.</p>
<p>Y con mucho orgullo recuerda que en diciembre de 1965, en la ciudad de Ayacucho, la prestigiosa cabaña La Reforma, de la familia Zeberio -líder de la raza- pagó 3.100.000 pesos por un carnero de La Primavera. El valor abonado fue por años el máximo a nivel mundial desembolsado por un ovino Lincoln.</p>
<p>La actualidad</p>
<p>Ya no hay Lincoln en El Carrizal, “porque desde hace rato la gente pide las Corriedale”. La relación con la raza, está dicho, comenzó en 1950, en La Primavera. “Empezamos porque a pesar de que teníamos mucha clientela con las Lincoln, veíamos que los productores se empezaban a inclinar por el Corriedale, además que la lana empezaba a tener un mejor valor”, recuerda Muda.</p>
<p>Y diez años después la raza comenzó a pisar fuerte hasta terminar desplazando a las Lincoln. “Las dos son buenas, pero hoy hay mercado sólo para las Corriedale”, explica Juan Pedro, que cría unos 30 carneros por año y tiene un majada que ronda los 80 animales.</p>
<p>Luego de unos años de ausencia en las exposiciones, desde 2015 El Carrizal volvió a sumarse al circuito. Regresó a Villa Bordeu, a Ayacucho, a Alpachiri en La Pampa y también los carneros han participado en Mercedes, Corrientes. Para satisfacción de Juan Pedro, en todas las juras han sido premiados.</p>
<p>“Cuando voy a la cabaña me dedico a clasificar la majada, no más que eso”, agrega Juan Pedro, que es hermano de Raúl e hijo de Pedro, tres de los cabañeros ovinos más importantes que ha tenido esta porción de la provincia de Buenos Aires</p>
<p>En el día a día de la cabaña el criador cuenta con la fundamental ayuda de uno de sus nietos, Juan Manuel Tappertti. “En la cabaña tenemos el plantel de ovejas de pedigree y los corderos están hasta el destete. Después, los llevo a Salliqueló, al campo del Bocha Cesco, con quien tenemos una sociedad. El los cuida y los prepara para las exposiciones y para las ventas”, cuenta mientras muestra con orgullo el premio Prudencio Marra, que la Asociación Argentina Criadores de Corriedale le entregó en Bordeu hace algunos años como reconocimiento a su prolongada trayectoria en la producción ovina.</p>
<p>Juan Pedro asegura que nunca pensó en dejar la cabaña, ni en los momentos difíciles económicos ni tampoco personales, como lo fue el fallecimiento de su hijo hace cuatro meses, que era veterinario y se ocupaba de la parte sanitaria de la majada.</p>
<p>“Mientras esté con vida voy a tener mi cabaña. Y espero que después la sigan mis nietos. Eso me gustaría. Juan Manuel está enganchado y Lucrecia -su hermana-, es la que se ocupa de todo lo contable y administrativo. Ojala se puedan poner de acuerdo y que esto continúe”, indica. Pero eso es hacer futurología, y a Juan Pedro le gusta la actualidad: “En un tiempito vamos a empezar a preparar los carneros que en febrero van a participar de la exposición de Ayacucho”, se entusiasma.</p>
<p>“¿Qué es la oveja para mí? Fue un medio de vida. Pero más allá de lo comercial, siempre fue una pasión. Me crié entre las ovejas. Por eso cuando voy al campo me revitalizo”, asegura Muda.</p>
<p>A Juan Pedro le corre lana por las venas.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/CuOTJqgDTl_zgULKDz5RHZXcGZI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/04/muda-sociedad.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada en La Voz del Pueblo en noviembre de 2018. Juan Pedro Falleció a los 98 años, el 10 de febrero de 2020El galpón de ventas en Villa Bo...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:05+00:00</updated>
                <published>2021-09-01T17:08:31+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Goyeneche, Atahualpa Yupanqui y Landriscina en la Fiesta del Trigo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-17-goyeneche-yupanqui-y-landriscina-en-la-fiesta-del-trigo" type="text/html" title="Goyeneche, Atahualpa Yupanqui y Landriscina en la Fiesta del Trigo" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-17-goyeneche-yupanqui-y-landriscina-en-la-fiesta-del-trigo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-17-goyeneche-yupanqui-y-landriscina-en-la-fiesta-del-trigo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/pIVhNlIKPWGG_gpa2-XUHmM6YHI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/desfile-fiesta-del-trigo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Fue en 1968, en el primer encuentro regional en homenaje al cereal organizado en Tres Arroyos y la versión inicial de la celebración que a partir de 1970 tomaría estatus de Fiesta Provincial
<p>&nbsp;</p>
<p>La celebración triguera fue considerada Fiesta Provincial a partir de 1970, pero el homenaje al cereal tuvo su primera versión dos años antes: del 23 al 31 de marzo de 1968 se realizó la Fiesta Regional del Trigo que, aunque olvidada, es la precursora indudable del tributo al cultivo símbolo de Tres Arroyos.</p>
<p>Actos más o menos, los programas de una y otra no difieren demasiado: exposición agrícola, comercial, industrial y artística; concursos de muestras de trigo y vidrieras alegóricas; espectáculos artísticos de primer nivel; la Mesa Redonda donde productores y representantes de entidades agrícolas y entes oficiales discuten sobre algún tema de interés para el sector; desfile de coloridas carrozas y la elección de la reina del trigo.</p>
<p>El impulsor fue Juan Santiago Pinardi, quien llegó a Tres Arroyos como jefe de Correos y pronto descubrió el potencial de la ciudad para realizar una fiesta triguera. La idea ya se había discutido en las reuniones de las Juventudes Agrarias Cooperativistas, pero el consejo de los mayores y la falta de experiencia conspiraron contra la empresa que el nuevo jefe de Correos y un par de seguidores pusieron en marcha.</p>
<p>“Pinardi anduvo por distintas instituciones y no encontraba eco, inclusive habló con el intendente”, recordó casi hace dos décadas José Angel Menna, por aquel entonces presidente del Centro Juvenil de Capacitación Agrario Independencia. Y agregó: “Edgar Pedro Cimatti era coordinador y animador de las tertulias del Club Costa Sud y fue el que interpretó a Pinardi”.</p>
<p>&nbsp;</p>
La cobertura de lo que fue la primera jornada de la fiesta en las páginas de La Voz del Pueblo
<p>Ambos comenzaron a idear los festejos, pero necesitaban el respaldo de una institución para concretarlos.</p>
<p>Pedro Alonso -11 veces presidente de la Comisión Ejecutiva de la Fiesta Provincial del Trigo y memorioso de las fechas y los nombres que contribuyeron con su afianzamiento-, formaba parte de la Juventud Agraria de Tres Arroyos y desde su agrupación fueron categóricos: &#8220;Rechazamos la propuesta porque no nos habíamos animado a hacer una fiesta solos&#8221;.</p>
<p>Pero el Centro de Menna accedió: &#8220;Después de deliberar bastante dentro del grupo, aceptamos el desafío y lo llevamos adelante&#8221;, cuenta.</p>
<p>Deuda y satisfacción</p>
<p>La fiesta materializó el sueño latente en las entrañas de la ciudad, ávida por rendirle homenaje al trabajo del campo y sus frutos, pero dejó un sabor amargo en los organizadores, que tardaron varios años en saldar las deudas contraídas por su realización. &#8220;La falta de experiencia nos jugó una mala pasada, y si bien popularmente la fiesta fue extraordinaria, en lo económico fue un fracaso&#8221;, reconoció Menna.</p>
<p>A pesar de ello, las actuaciones de Atahualpa Yupanqui, Luis Landriscina y Roberto Goyeneche, entre otros tantos, fueron inolvidables; al igual que la presencia de las radios de Bahía Blanca y Necochea, que transmitieron en directo los pormenores del encuentro.</p>
<p>A raíz de esto, comenzaron las gestiones del intendente Anuncio Diez Balbuena para hacer del principal centro triguero su capital, y un decreto del gobierno bonaerense reconoció a Tres Arroyos como la sede de la Fiesta Provincial del Trigo. Leones, en Córdoba, ya era la anfitriona nacional del festejo donde ese año Angel Pedone, productor de Tres Arroyos, recibió el primer premio por la muestra de la variedad Vilela Mar, desarrollada por un semillero situado en suelos de Coronel Dorrego.</p>
<p>Así fue como la fiesta recibió el impulso necesario para galardonar cada año a Tres Arroyos y sus tierras. En 1970 se estrenó la Espiga de Oro, el tradicional reconocimiento a personalidades o instituciones que brindan su apoyo al campo o al mejoramiento del trigo.</p>
<p>En democracia</p>
<p>Alonso, quien guardaba en su memoria cada una de las ediciones, siempre destacó la número 15, cuando se le entregó la Espiga de Oro al Instituto Fitotécnico Santa Catalina de La Plata y Elina Teresita Barceló de Arrecifes se coronó reina. Fue la primera organizada nuevamente en democracia. &#8220;Con el retorno de la democracia había cifradas esperanzas.</p>
<p>De la Mesa Redonda participaron el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, un representante del gobernador y estaban todos los presidentes de las entidades. La exposición industrial fue la mejor, comenzaba arriba de los canteros de la plaza San Martín y llegaba hasta cerca de la estatua a la Libertad, a lo largo de diez cuadras&#8221;, describió nueve años atrás.</p>
<p>Y agregó: &#8220;El productor había tomado conciencia, utilizar fertilizantes y a mecanizarse lo más posible. Además existían buenos créditos para comprar maquinarias&#8221;.</p>
<p>* Realizada con extractos de artículos de La Voz del Pueblo y de una nota publicada por Carolina Buus en el diario La Nación en 2005</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/pIVhNlIKPWGG_gpa2-XUHmM6YHI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/desfile-fiesta-del-trigo.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Fue en 1968, en el primer encuentro regional en homenaje al cereal organizado en Tres Arroyos y la versión inicial de la celebración que a partir de 1...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:06+00:00</updated>
                <published>2021-08-17T00:04:58+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            2008, un año de la seca madre
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-06-2008-un-ano-de-la-seca-madre" type="text/html" title="2008, un año de la seca madre" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-06-2008-un-ano-de-la-seca-madre</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-08-06-2008-un-ano-de-la-seca-madre">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/T2n_kVsDA0DW1i0ZU7U5uzkYoIM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/sequita.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada 10 de diciembre de 2008
<p>&nbsp;</p>
<p>♦ Los memoriosos dicen que para encontrar un período seco tan prolongado hay que remitirse a 1962.</p>
<p>♦ Bahía Blanca y su zona de influencia tuvieron el noviembre más seco de los últimos 100 años (1,2 milímetros).</p>
<p>♦ Las cosechas de cebadas y trigos comenzaron entre 10 y 20 días antes de lo habitual. No se recuerda una trilla tan prematura. Las pérdidas de la cosecha fina rondaría el 40%.</p>
<p>♦ En Indio Rico, las Tucuras se comieron el poco pasto que quedaba y amenazan devorar girasoles y maíces.</p>
<p>♦ Se estima que en la zona resta sembrar el 45% de la soja de primera. Incluso, algunos productores no pudieron completar la siembra de girasol.</p>
<p>♦ Hasta ayer, 2008 acumulaba un déficit de 190 milímetros respecto a la media anual. Es el sexto año consecutivo en el que las precipitaciones son inferiores al promedio histórico.</p>
<p>♦ La falta de forraje hace que la situación ganadera sea crítica: muchos productores están malvendiendo la hacienda.</p>
<p>♦ Los registros indican que la última lluvia de relativa importancia que recibió la zona fue el 28 de setiembre, cuando se contabilizaron 31 milímetros</p>
<p>Un productor con muchísimas campañas encima y que ha visto volar tierra en su campo de El Triángulo atiende el teléfono con voz de amargado. &#8220;La verdad es que no lo puedo creer. Otra tormenta pasó como si nada, es como que rodeó Tres Arroyos&#8230; Cayeron dos gotas y listo. Esto de la seca es tan grave que ya ni me importa la presidenta. Lo único que quiero es que llueva&#8221;, contestó ante la simple pregunta &#8220;¿Cómo andás?&#8221;, la formalidad que se dice para empezar una conversación. La seca lo desvela. Igual que a tantos otros, o mejor dicho, a todos.</p>
<p>&#8220;Tendrías que ir a sacar un foto a la laguna de Tumini, sobre la ruta 3, ahí nomás del cruce con la 85, es la primera vez en mi vida que la veo seca&#8221;, propuso otro chacarero con campo en Cascallares que no solamente no pudo sembrar soja todavía, sino que le quedaron colgados un par de lotes de girasol.</p>
<p>&#8220;Ni me hablés, esto es un desastre. La cebada se defendió, el trigo viene mal y me queda el 50% de la soja por sembrar. Pero lo que me da más pena son las vacas que no tienen qué comer&#8221;, aportó otro productor, con campo ubicado en cercanías de La Sortija.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Deshidratada. Desde la banquina de la ruta 3 se puede observar las consecuencias de la seca. En el kilómetro 503 las laguna de Tumina no tiene ni una gota de agua</p>
<p>Los lamentos que brotan como el agua que falta se frenan ante el pedido de antecedentes. Ahí los productores dudan, piensan y se toman su tiempo. Todos coinciden: desde 1962 no se produce una sequía tan intensa como la de estos días. Algunos lo dijeron porque la vivieron, otros porque se la contaron.</p>
<p>&#8220;La cosecha se perdió casi toda. Pero al año siguiente vino un cosechón, y el trigo valía muchísimo&#8221;, contó Hugo Carracedo, uno de los que fue testigo de lo ocurrido. &#8220;Lo llamativo de lo que pasa ahora es la época del año en que se da la seca. Por lo general las sequías en esta zona se dan en otoño e invierno&#8221;, argumentó Mariano Astiz.</p>
<p>Déficit</p>
<p>Según la informes que mes a mes realiza la ingeniera Marta Borda, responsable del área agrometeorología de la Chacra Experimental Integrada Barrow, hasta ayer, 2008 acumulaba un déficit de 190 milímetros respecto a la media anual. Si el dato así solo suena feo, peor es leer en los informes que indican que este es el sexto año consecutivo en que las precipitaciones no alcanzan a los 760 milímetros del promedio tomando desde 1924 a esta parte. Porque en 2002 -recordado por la inundación- fue la última vez que se superó esa marca.</p>
<p>Los registros también cantan que la última lluvia de relativa importancia que recibió la zona fue el 28 de setiembre, cuando se contabilizaron 31 milímetros. A partir de allí no hubo precipitaciones de más de 10.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>La tapa del Suplemento Campo el miércoles 10 de diciembre de 2008 con la imagen de la laguna de Tumini seca</p>
<p>Pero Tres Arroyos no es el único distrito que está sufriendo esta seca feroz. Bahía Blanca y su zona de influencia, según informó el Servicio Meteorológico Nacional, ha soportado el noviembre más seco de los últimos 100 años. Apenas cayó 1,2 milímetros, la marca más baja desde que se cuenta con estadísticas del organismo oficial. En tanto, en el partido de Puán, fuentes privadas informaron que el déficit hídrico ronda los 300 milímetros.</p>
<p>Sentado espero</p>
<p>En lo que es la cosecha fina las consecuencias están a la vista. Las estimaciones indican que las pérdidas rondarán un 40%, teniendo en cuenta a la cebada y el trigo. En el caso del cultivo cervecero, que es más rústico, los resultados no fueron tan preocupantes. En trigo todavía es una incógnita. Aunque, obviamente, no hay grandes expectativas.</p>
<p>Mientras el tiempo pasa y no llueve, la que va hipotecando su futuro es la cosecha gruesa. Maíces y girasoles están empezando a sentir el estrés, y una buena parte de la soja, en tanto, todavía no ha podido ser sembrada.</p>
<p>&#8220;Se supone que algún día volverá a llover&#8221;, repiten los chacareros.</p>
<p>Se supone que sí&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/T2n_kVsDA0DW1i0ZU7U5uzkYoIM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/07/sequita.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>* Nota publicada 10 de diciembre de 2008♦ Los memoriosos dicen que para encontrar un período seco tan prolongado hay que remitirse a 1962.♦ Bahía Blan...]]>
                </summary>
                                <category term="archivo" label="El Archivo" />
                <updated>2025-09-24T12:56:08+00:00</updated>
                <published>2021-08-06T14:00:29+00:00</published>
    </entry>
    </feed>