<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-etiqueta/impacto-sequia</id>
    <link href="https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-etiqueta/impacto-sequia" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz del Pueblo</title>
    <subtitle>Informate con las noticias de Argentina y el mundo.</subtitle>
    <updated>2026-05-22T00:03:58+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            ¿Un &quot;súper El Niño&quot; en 2026?: Por qué es demasiado pronto para confirmarlo, pero no para prepararse
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/un-super-el-nino-en-2026-por-que-es-demasiado-pronto-para-confirmarlo-pero-no-para-prepararse" type="text/html" title="¿Un &quot;súper El Niño&quot; en 2026?: Por qué es demasiado pronto para confirmarlo, pero no para prepararse" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/un-super-el-nino-en-2026-por-que-es-demasiado-pronto-para-confirmarlo-pero-no-para-prepararse</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[LaVozDelPueblo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/un-super-el-nino-en-2026-por-que-es-demasiado-pronto-para-confirmarlo-pero-no-para-prepararse">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/JEY4y4tyGggT1YAmvYNOIPt4iRs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/di_nezio.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Pacífico tropical se está calentando y los modelos climáticos anticipan temperaturas extremas para fin de año. Sin embargo, los científicos advierten que los pronósticos no son confiables todavía, pero la incertidumbre no es excusa para la inacción.</p><p>Los rumores sobre un posible "súper El Niño" en 2026 cobran cada vez más fuerza, con creciente preocupación de que este fenómeno climático podría desencadenar lluvias extremas, olas de calor, sequías e inundaciones devastadoras en todo el mundo.</p><p>El contexto lo hace aún más llamativo: el planeta acaba de salir de dos años consecutivos de La Niña, el fenómeno opuesto, que mantuvo las temperaturas oceánicas por debajo de lo normal en el Pacífico ecuatorial.</p><p>El contraste con lo que se avecina podría ser dramático. Las señales parecen apuntar en la dirección correcta: el Pacífico tropical se calienta a lo largo del ecuador y los modelos climáticos apuntan hacia condiciones extremas para finales de año.</p><p>El Niño se forma cuando las temperaturas de la superficie del océano Pacífico tropical están aproximadamente 0,5 °C por encima de lo normal durante tres meses. Un Niño fuerte presenta temperaturas superiores a 1,5 °C. El gráfico muestra el Índice Oceánico Niño Relativo (RONI por sus iniciales en inglés), un promedio móvil de tres meses que tiene en cuenta la tendencia de calentamiento de fondo. Algunos pronósticos todavía utilizan el Índice Oceánico Niño (ONI), basado en temperaturas absolutas, lo que puede sobrestimar la intensidad de El Niño en un clima que se está calentando.</p><p>Link a la figura original: https://theconversation.com/a-super-el-nino-why-its-too-early-to-forecast-one-with-certainty-but-not-too-soon-to-prepare-282574</p><p>&nbsp;</p><p>Sin embargo, pronosticar El Niño no es como predecir el tiempo de la semana que viene.</p><p>Los pronósticos de El Niño generalmente no son confiables antes de finales del otoño austral; no porque los científicos no comprendan el sistema, sino precisamente porque comprenden sus límites.</p><p>Como científico especializado en oceanografía y atmósfera, pasé mucho tiempo analizando qué puede pronosticarse con certeza y qué sigue siendo incierto. Esto es lo que sabemos sobre el evento actual, lo que aún no sabemos, y por qué muchas regiones deben comenzar a prepararse ahora, aunque un El Niño fuerte o "súper" nunca llegue a materializarse.</p><p>&nbsp;</p><p>El calor que se esconde bajo la superficie</p><p>El punto de partida para cualquier pronóstico de El Niño es el calor almacenado bajo la superficie del Océano Pacífico ecuatorial oriental. Los modelos computarizados utilizan datos sobre esas condiciones para simular cómo evolucionarán las temperaturas oceánicas en los próximos meses y cómo afectarán los patrones climáticos en todo el mundo.</p><p>En este momento, una acumulación excepcionalmente grande de agua cálida se encuentra bajo esa superficie. En principio, este calor oceánico debería ser una señal confiable del desarrollo de El Niño. En la práctica, lo que suceda a continuación depende en gran medida de lo que haga la atmósfera.</p><p>Esta acumulación fue generada por una ráfaga de actividad de vientos a principios de 2026. Normalmente, los vientos alisios del Pacífico soplan de este a oeste a lo largo del ecuador, empujando el agua cálida hacia Asia y dejando agua más fría cerca de América del Sur. Pero en abril, un par de ciclones a ambos lados del ecuador provocaron una reversión en la dirección del viento.</p><p>Esa reversión breve desencadenó una ola de Kelvin subsuperficial, un pulso de energía que viaja bajo el océano hacia el este a lo largo del ecuador. Ese pulso subsuperficial ya llegó al Pacífico oriental, contribuyendo a un calentamiento intenso frente a América del Sur. En la superficie oceánica, esto puede parecerse a las etapas iniciales de un fuerte El Niño. Pero hay una trampa.</p><p>Los datos de temperatura de la superficie del mar del 12 de mayo de 2026 muestran un calentamiento a lo largo del ecuador, al oeste de Sudamérica, una señal que a menudo indica que podrían estar desarrollándose condiciones de El Niño. Fuente: NOAA Coral Reef Watch</p><p>Link a la figura: https://theconversation.com/a-super-el-nino-why-its-too-early-to-forecast-one-with-certainty-but-not-too-soon-to-prepare-282574</p><p>&nbsp;</p><p>El bucle de retroalimentación que lo cambia todo</p><p>Para que El Niño se desarrolle plenamente, el océano y la atmósfera necesitan acoplarse en un bucle de retroalimentación: las aguas superficiales más cálidas debilitan los vientos alisios, lo que desencadena más ondas de Kelvin que empujan agua cálida hacia el este y refuerzan el calentamiento. Pero ese bucle no se activa automáticamente. Requiere ráfagas repetidas de vientos hacia el este para sostenerse.</p><p>Hasta que ese bucle de retroalimentación se consolide, el sistema océano-atmósfera se encuentra en una fase impredecible. Podría convertirse en un súper El Niño. O no. El otoño austral es precisamente el momento en que los pronósticos son más inciertos.</p><p>Los modelos pueden parecer demasiado seguros -incluso alarmantes- a pesar de que el sistema no está bloqueado aún. Al 18 de mayo de 2026, los patrones de viento necesarios para amplificar el calentamiento no han emergido claramente. Este escenario ya lo hemos visto antes: tanto en 2014 como en 2017, los modelos de pronóstico apuntaban hacia condiciones fuertes de El Niño para mediados de año. En ambos casos, los patrones de viento anticipados nunca se materializaron del todo y El Niño se mantuvo débil o regresó a un estado neutro.</p><p>El pronóstico de mayo de la NOAA para El Niño, basado en varios modelos computacionales, sugiere una probabilidad superior al 60% de que se desarrolle un El Niño fuerte hacia fines de 2026, aunque estas proyecciones pueden cambiar a medida que evolucionen las condiciones.</p><p>&nbsp;</p><p>Los impactos no llegan todos al mismo tiempo</p><p>Los pronósticos de El Niño se basan en probabilidades, por lo que las decisiones sobre cómo prepararse para las próximas temporadas deben basarse en la gestión del riesgo, no en esperar a tener certeza. Los impactos de El Niño no ocurren en todas partes al mismo tiempo.</p><p>La mejor forma de entenderlo es con la imagen de un dado cargado: no garantiza un número en particular, pero sí aumenta las chances de que salga el peor. El Niño funciona igual, no determina el clima, pero inclina las probabilidades hacia los extremos. Y los impactos no caen todos al mismo tiempo.</p><p>Algunos efectos emergen rápidamente: su impacto sobre el monzón indio y la actividad de huracanes en el Atlántico se desarrolla durante el verano y el otoño temprano. Otros impactos llegan más tarde, hacia finales de año cuando El Niño alcanza su pico, trayendo lluvias extremas a partes de América del Sur - incluyendo la Mesopotamia Argentina y la región pampeana- entre noviembre y enero. En el Sudeste Asiático, las olas de calor abrasadoras suelen surgir incluso más tarde, en abril del año siguiente.</p><p>&nbsp;</p><p>Prepararse, aunque no haya certeza</p><p>En regiones como India, las decisiones sobre cómo responder a los riesgos de El Niño no pueden esperar a tener mayor certeza. Las comunidades necesitan preparar su infraestructura hídrica ahora, en caso de que El Niño signifique que la temporada de monzones traiga muy poca lluvia.</p><p>Incluso donde los pronósticos sugieren riesgos reducidos — como una temporada de huracanes atlánticos más tranquila — sería un error asumir que se está a salvo. Los huracanes destructivos siguen ocurriendo incluso en años relativamente calmos.</p><p>La lección es clara: la incertidumbre científica no es sinónimo de inacción política. Prepararse para un fenómeno que tal vez no llegue a su máxima intensidad es siempre preferible a ser tomado por sorpresa.</p><p>&nbsp;</p><p>(*) El autor es un científico climático tresarroyense, de la Universidad de Colorado Boulder. La nota fue publicada originalmente en The Conversation.</p><p>Además recibe financiamiento de la NSF y la NOAA, y está afiliado al Instituto ATLAS de la Universidad de Colorado.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/JEY4y4tyGggT1YAmvYNOIPt4iRs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/05/di_nezio.png" class="type:primaryImage" /></figure>El oceanógrafo y meteorólogo tresarroyense, Pedro Di Nezio, compartió con La Voz del Pueblo una nota donde comparte su análisis sobre las carácterísticas que podría tener en los próximos meses El Niño, un fenómeno climático sobre el que se especializa]]>
                </summary>
                                <category term="ciudad" label="La Ciudad" />
                <updated>2026-05-22T00:03:58+00:00</updated>
                <published>2026-05-21T23:56:01+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Una Niña carísima para el campo de Tres Arroyos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-01-11-una-nina-carisima-para-el-campo-de-tres-arroyos" type="text/html" title="Una Niña carísima para el campo de Tres Arroyos" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-01-11-una-nina-carisima-para-el-campo-de-tres-arroyos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2023-01-11-una-nina-carisima-para-el-campo-de-tres-arroyos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YNkUOiur423U1-D1BPAqzKZi798=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2022/12/trigo-seco.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un trabajo realizado por la Cooperativa Alfa estima el impacto que tuvo en la campaña fina la sequía y las heladas. Son los datos que forman parte del informe que el municipio le hizo llegar al gobernador bonaerense como sustento del pedido de Emergencia
<p>&nbsp;</p>
<p>Mucho se ha hablado del impacto que el fenómeno La Niña ha tenido en la región y en todo el país productivo. Tres Arroyos ha sido uno de los distritos afectados por la falta de lluvias desde el inicio del invierno y también con la ocurrencia de repetidas intensas heladas. Este escenario provocó la decisión del municipio, a pedido de las distintas instituciones relacionadas con el sector, de solicitarle a la Provincia el estado de Emergencia y/o Desastre agropecuario.</p>
<p>Como sustento de ese pedido, se le hicieron llegar al gobernador Axel Kicillof y al ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, un informe describiendo el déficit del régimen de precipitaciones de los dos últimos años a partir de los datos de los pluviómetros que la Chacra Experimental Integrada Barrow tiene en distintas localidades y la estimación de la pérdida de producción de trigo y cebada. El cálculo aproximado de lo que dejó de cosechar el distrito fue elaborado por la Cooperativa Alfa, y luego avalado por las instituciones.</p>
<p>Supuestos </p>
<p>El trabajo es un breve análisis del impacto a nivel micro de la sequía. “Partiendo de un Margen Bruto se toman distintos rindes obtenidos con los siguientes supuestos: 100% campo alquilado y 100% maquinaria contratada. Precios de insumos y granos promedio del año. Planteo técnico con 100 kg de PDA y 200 de UREA”, explicó Alex Vejrup, gerente de Alfa y quien se encargó de realizar la estimación.</p>
<p>“Esto es simplemente una cifra orientativa, porque no se puede hacer una generalización. Hay un montón de situaciones intermedias a las que yo planteo en estos cinco escenarios, y también respecto a los supuestos. Porque hay productores que arriendan pero tienen maquinaria propia; o arriendan y también tienen campo propio, y realizan algunas labores y otras las contratan, y otras variantes más”, analizó Alex.</p>
Merma medida en pesos en el partido de Tres Arroyos por la menor cosecha fina
<p>Además de que indicó en la estimación del dinero que se necesitará para financiar la campaña que viene sólo tuvo en cuenta los insumos, “el capital de trabajo”. No está incluido en el cálculo el caso de productores que tienen que pagar cuotas de créditos por la compra de maquinaria, por ejemplo.</p>
<p>En cuanto a los rindes estimados, el gerente de Alfa aclaró: “No se puede decir que todos los productores tuvieron un mal resultado, pero la mayoría tuvo impacto de helada, de sequía, o de las dos. Entonces, incluso hay productores su resultado es aún más bajo que el peor escenario que se plantea”.</p>
<p>Resultados</p>
<p>Del trabajo presentado se desprende que en el escenario de rinde promedio se pierden entre 45.000 y 60.000 $/ha. Que la merma productiva respecto de lo esperado asciende al 50% en cebada y más del 60% en trigo. Habiendo casos en donde los rindes de trigo y cebada no superaron los 1.000 kilos/ha.</p>
<p>A nivel partido de Tres Arroyos, por lo menos se perdieron 300.000 toneladas de granos finos, lo que equivale a 10.000 viajes de camiones y más de 90.000.000 de dólares de pérdidas.</p>
<p>Bajo el supuesto de que el 60% de los campos son trabajados bajo arrendamiento, los productores tresarroyenses en su conjunto necesitarán una financiación de por lo menos 50.000.000 de dólares para comprar los insumos la nueva siembra fina.</p>
<p>A continuación, los cinco escenarios planteados:</p>
<p>Margen Bruto: Costos y precios promedio (escenario de “buen” rinde)</p>
<p></p>
<p>Margen Bruto: Costos y precios promedio (escenario de rinde “promedio alto”)</p>
<p></p>
<p>Margen Bruto: Costos y precios promedio (escenario de rinde “promedio”) </p>
<p></p>
<p>Margen Bruto: Costos y precios promedio (escenario de rinde “promedio bajo”)</p>
<p></p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YNkUOiur423U1-D1BPAqzKZi798=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2022/12/trigo-seco.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un trabajo realizado por la Cooperativa Alfa estima el impacto que tuvo en la campaña fina la sequía y las heladas. Son los datos que forman parte del...]]>
                </summary>
                                <category term="actualidad" label="Actualidad" />
                <updated>2025-09-24T12:57:27+00:00</updated>
                <published>2023-01-11T17:50:02+00:00</published>
    </entry>
    </feed>