<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-etiqueta/rotacion</id>
    <link href="https://lavozdelpueblo.com.ar/feed-etiqueta/rotacion" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>La Voz del Pueblo</title>
    <subtitle>Informate con las noticias de Argentina y el mundo.</subtitle>
    <updated>2026-06-04T16:44:52+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Rotaciones de precisión, lo que pide un escenario incierto
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/rotaciones-de-precision-lo-que-pide-un-escenario-incierto" type="text/html" title="Rotaciones de precisión, lo que pide un escenario incierto" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/rotaciones-de-precision-lo-que-pide-un-escenario-incierto</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[LaVozDelPueblo ]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/rotaciones-de-precision-lo-que-pide-un-escenario-incierto">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/B8EDtexaU41_RR76HVUTv2c6V5A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/aapresid_rotaciones.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Los cultivos de servicios ampliaron las alternativas para salir de esquemas simplificados, pero también volvieron más compleja la toma de decisiones. La necesidad de caracterizar cada ambiente y adaptar los planteos gana peso frente a los desafíos productivos y climáticos.</p><p>La agricultura deja atrás el recuerdo del monocultivo y, tras el “boom sojero” de la década pasada, el nuevo mapa productivo plantea nuevas rotaciones más intensificadas.</p><p>En la previa del Congreso Aapresid, que se llevará a cabo los días 4, 5 y 6 de agosto en la ciudad de Rosario, especialistas del sector describieron el cambio de sentido de esta práctica tan extendida en la agricultura.</p><p>Frente a la incertidumbre climática, económica y productiva, las rotaciones abandonan las recetas únicas y los modelos ideales y se tornan decisiones estratégicas muy dispares, que deben ser diseñadas específicamente para cada lote y ambiente.</p><p>Hacia un modelo más complejo</p><p>“Las rotaciones son la base de cualquier planteo de agricultura sustentable y regenerativa”, evaluó el investigador Fernando Salvagiotti, coordinador del programa de ecofisiología y agroecosistemas del INTA, y especialista del Conicet que hará su paso por el próximo Congreso Aapresid, “Nuestro Suelo nuestra voz”, para hablar de las oportunidades en cada región en el diseño de rotaciones.</p><p>Si bien a lo largo de la historia productiva se han alternado cultivos para evitar el agotamiento del suelo y reducir la proliferación de plagas y enfermedades, el especialista asegura que la estrategia ha cobrado mayor relevancia en los últimos 15 años, cuando empezó a percibirse más claramente cómo la simplificación atenta contra la sustentabilidad de los sistemas productivos.</p><p>“Muchas veces las cuestiones coyunturales o económicas provocaron que se haya hecho un abuso de monocultivo de soja, como lo que se observó con fuerza hasta el 2015. Pero, casi en paralelo, surgieron nuevas propuestas para fortalecer la rotación y salir del esquema simplificado, como los cultivos de servicios”, especificó Salvagiotti.</p><p>Cuando se trata de cobertura, las especies elegidas tienen diferentes propósitos. En el caso de las leguminosas, como la vicia o los tréboles, permiten fijar nitrógeno de la atmósfera; las gramíneas, como el centeno y la avena, generan gran volumen de biomasa, y aportan carbono y estructura; y las crucíferas ayudan a descompactar el suelo y combatir enfermedades y plagas.</p><p>“En su mayoría, son cultivos que no se usan para granos sino solamente para el aporte de carbono y nutrientes, y esa es una novedad con respecto a las rotaciones típicas, entre soja, maíz y trigo, en las cuales solamente se buscaba la renta”, agregó el experto.</p><p>En otros casos, como el del girasol en verano, y las oleaginosas de invierno -colza, carinata y camelina- en invierno, también se les ha encontrado un valor económico muy relevante por fuera de su impacto positivo en términos ambientales.</p><p>Sin recetas únicas</p><p>“Alternativas hay varias, lo importante es planificar qué es lo queremos hacer”, explicó Salvagiotti, que asegura que los aspectos más destacados a evaluar al momento de elegir la rotación son la disponibilidad de agua en el suelo, la región geográfica y los cultivos de renta que allí se realizan.</p><p>“Se deben tomar decisiones en base a información certera”, observó, e hizo eco de la sobrada evidencia del efecto que tiene evaluar la lógica de la rotación de acuerdo al contexto: “La soja de primera que está en una adecuada rotación puede tener un rendimiento de hasta 400 kilos más por hectárea que la soja que viene de monocultivo”, ejemplificó.</p><p>Del mismo modo, el investigador se detuvo en los desafíos que abren algunas producciones en ciertas regiones, como el maní en Córdoba o la papa en el sur bonaerense; que muestran la importancia de estudiar cada esquema por separado. “Son cultivos que, por su forma de cosecharse y su demanda en nutrientes, pueden degradar el suelo si no se planifican estrategias que ayuden a recuperar y sostener el recurso. Allí también las rotaciones juegan un rol importante”, aseguró.</p><p>El aporte de la genética</p><p>Las rotaciones ya no son ideales, rígidas ni sencillas, pero sí demuestran ser fundamentales en términos productivos y, cada vez más, una decisión irreemplazable. Eso tiene efectos sobre la propia industria semillera, que tiene ante sí el desafío de adaptar su genética a un contexto de mayor cantidad de cultivos y menos tiempo de barbechos.</p><p>“En el caso de los cultivos de servicios como nuevos actores dentro de las rotaciones, son una práctica que llegó para quedarse. En general todos los híbridos de maíz, girasol y cultivares de trigo y soja se han adaptado muy bien a funcionar con cultivos de servicios como antecesores”, evaluó Fernando Mrozek, jefe de Desarrollo de Semillas de ACA.</p><p>En ese sentido, Mrozek destacó la importancia de contar con una buena genética para aprovechar el perfil sanitario y los nutrientes generados en la rotación, de modo tal que esas ventajas obtenidas se expresen en una mejora productiva.</p><p>“En general, los distintos materiales responden de manera positiva aumentando o manteniendo sus rendimientos luego de la siembra de un cultivo de servicios”, señalaron, por su parte, desde Bayer. Esta respuesta, aseguraron, se explica por una mayor eficiencia en el uso de nutrientes y del agua, junto con una mayor exploración radical, que permite aprovechar las mejoras generadas en las propiedades del suelo.&nbsp;</p><p>Aapresid</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/B8EDtexaU41_RR76HVUTv2c6V5A=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2026/06/aapresid_rotaciones.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Frente a la incertidumbre climática, económica y productiva, las rotaciones abandonan las recetas únicas y los modelos ideales y se tornan decisiones estratégicas muy dispares, diseñadas específicamente para cada lote]]>
                </summary>
                                                <category term="campo" label="Campo" />
                                <updated>2026-06-04T16:44:52+00:00</updated>
                <published>2026-06-04T16:44:50+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Rotando, rotando, el suelo va mejorando
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-05-06-rotando-rotando-el-suelo-va-ganando" type="text/html" title="Rotando, rotando, el suelo va mejorando" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-05-06-rotando-rotando-el-suelo-va-ganando</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-05-06-rotando-rotando-el-suelo-va-ganando">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WLodxICHHetmOLaEtqKq0sz-dZE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/05/calidad-suelo-3-1536x1027.jpg.webp" class="type:primaryImage" /></figure>
<p>Incorporar secuencias de cultivos en los planteos agrícolas puede mejorar hasta un 70% la calidad del suelo. Así lo determinó un estudio realizado por investigadores del INTA, el Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba. Se evidenciaron beneficios fundamentalmente en la infiltración del agua y en la disponibilidad de nitrógeno</p>



<p></p>



<p>La actividad y composición microbiana están directamente influenciadas por las prácticas de manejo agrícolas. Por esto, un equipo de investigadores del INTA CIAP-IPAVE (Córdoba), Oliveros (Santa Fe), UFYMA e IMBIV – Conicet y la Universidad Nacional de Córdoba determinó que la intensificación de los sistemas agrícolas mediante la rotación de cultivos de grano y el uso de cultivos de cobertura de invierno mejora significativamente la calidad del suelo. Entre los principales beneficios se destacan el aumento del carbono orgánico, la mejora de la fertilidad química y física y el fortalecimiento de la comunidad microbiana.</p>



<p>“El sector agropecuario afronta el desafío de incrementar su productividad y competitividad, cuidando recursos como el suelo”, señaló Carolina Sasal, coordinadora del Programa Nacional de Recursos Naturales del INTA, y agregó: “Los estudios que llevamos adelante proveen herramientas para valorizar el aporte de diferentes prácticas de manejo sobre la salud del suelo y del ambiente agropecuario”.</p>






<p></p>



<p>De acuerdo con Sasal, “un sistema intensificado, diverso en cuanto a variedad de cultivos, raíces, fertilizantes, enmiendas, mejora la fertilidad del suelo y la eficiencia de la producción”.</p>



<p>La integración del conocimiento en indicadores permite evaluar tendencias a la mejora o en el deterioro del recurso. Por esto, resulta importante conocer las magnitudes en los cambios que imponen las diferentes estrategias de manejo.</p>



<p>Para evaluar estos efectos, se compararon cuatro secuencias de cultivos, donde la más intensificada (trigo/soja-cultivo de cobertura/maíz) logró un incremento del 37% en el Indice de Calidad del Suelo (SQI) en comparación con el monocultivo de soja. También se evidenciaron mejoras de hasta 70% en la infiltración del agua y casi 30% en la disponibilidad de nitrógeno.</p>



<p>Estos indicadores en conjunto pueden utilizarse para calcular un Indice de Calidad del Suelo (SQI), donde los valores más altos denotan mejores calidades del suelo. “Este índice se construyó en base a los indicadores como el carbono orgánico del suelo, el nitrógeno orgánico total, la tasa de infiltración de agua, la respiración y actividad microbiana del suelo”, sostuvo Dannae Serri -investigadora del Instituto de Patología Vegetal (IPAVE)- y agregó que “el experimento de campo a largo plazo se realizó bajo siembra directa, donde se recolectaron muestras de suelo durante tres campañas agrícolas consecutivas”.</p>



<p>En este trabajo se compararon los efectos de cuatro secuencias de cultivo diferentes: monocultivo de soja (S-S), cultivo de cobertura/soja (CC/S), maíz-trigo/soja (M-T/S) y trigo/soja-cultivo de cobertura/maíz (T/S-CC/M) con el objetivo de “evaluar el efecto de las secuencias de cultivos sobre los parámetros químicos, físicos y microbianos del suelo y desarrollar un índice de calidad del suelo a partir de un conjunto de indicadores para secuencias de cultivos con diferentes niveles de ocupación del suelo”, afirmó la investigadora.</p>






<p></p>



<p>La inclusión de más cantidad y diferentes cultivos aumentó el SQI en comparación con el monocultivo de soja. La secuencia de cultivos T/S-CC/M mejoró el índice en un 37% en comparación con el monocultivo de soja. Las características físicas del suelo también evidenciaron cambios, la secuencia más intensificada T/S-CC/M, con más tiempo de ocupación con cultivos, registró la tasa de infiltración de agua más alta y los valores de resistencia mecánica a la penetración más bajos.</p>



<p>Para los parámetros químicos del suelo se observó que la rotación de cultivos y la inclusión de CC aumentaron el contenido de carbono orgánico del suelo. Así, las secuencias que incluían maíz-trigo y CC, fueron un 18 % y un 10 % superiores a monocultivo de soja, respectivamente. El nitrógeno orgánico total del suelo promedió 2,55 g kg-1 en las secuencias que incluyeron CC, con incrementos registrados del 38 % sobre S y M-T/S.</p>



<p>Entre las propiedades microbianas del suelo, el promedio de carbono de la biomasa microbiana del suelo en monocultivo se redujo en un 32 % en comparación con la secuencia de M-T/S para las tres campañas analizadas. A su vez, en el monocultivo de soja, la actividad microbiana general del suelo se redujo un 28,5 %.</p>



<p>“Nuestros resultados muestran que las secuencias de cultivos con alta ocupación del suelo mejoraron sus propiedades químicas y físicas, además de aumentar la abundancia y funcionalidad de la comunidad microbiana, lo que se vio reflejado en un mejor SQI. Este estudio reveló que la rotación de cultivos de granos y la inclusión de cultivos de cobertura invernal mejoran la calidad del suelo y promueven beneficios para todo el sistema”, concluyó Serri.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/WLodxICHHetmOLaEtqKq0sz-dZE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/05/calidad-suelo-3-1536x1027.jpg.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Incorporar secuencias de cultivos en los planteos agrícolas puede mejorar hasta un 70% la calidad del suelo. Así lo determinó un estudio realizado por...]]>
                </summary>
                                                <category term="agricultura" label="Agricultura" />
                                <updated>2025-09-24T12:59:22+00:00</updated>
                <published>2025-05-06T19:18:02+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Cómo mejorar los suelos con más cultivos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-09-como-mejorar-los-suelos-con-mas-cultivos" type="text/html" title="Cómo mejorar los suelos con más cultivos" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-09-como-mejorar-los-suelos-con-mas-cultivos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-09-como-mejorar-los-suelos-con-mas-cultivos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ftqr3qxzNP4ICFD_acoKRU7tuzY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/04/sobre-la-tierra-rotaciones.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>
<p>Las rotaciones que cubren el suelo por más tiempo en el año fortalecen su estructura y aumentan el carbono, esenciales para resistir la erosión y mejorar la producción. Buscan extender los beneficios de estas prácticas a todo el país</p>



<p></p>



<p>¿Las producciones con más cultivos preservan la salud de los sistemas? Un trabajo de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) analizó más de 30 publicaciones sobre el tema en la Región Pampeana. Los resultados mostraron que, en promedio, las rotaciones con más especies a lo largo del año aumentaron un 7% las reservas de carbono orgánico del suelo y un 22% su capacidad para mantenerse estable ante la erosión. Estas variables crecieron aún más en las rotaciones que incorporaron gramíneas como trigo y maíz y que lo hicieron por más de 9 años. Destacan los beneficios de esta práctica para otras regiones del resto del país.</p>



<p>“Un monocultivo consiste en hacer un solo cultivo por año. En contraste, la intensificación implica sembrar más cultivos a lo largo del año”, dijo Emilia Giustiniani, docente de Manejo y Conservación de Suelos en la FAUBA.</p>






<p>“Como la intensificación aumenta la cobertura vegetal, también crece la estabilidad estructural del suelo. Es decir, le permite resistir la erosión de la lluvia o el viento. Además, este manejo deja más residuos vegetales, que se incorporan como carbono orgánico, muy vinculado a la ‘salud’ del suelo”, explicó Giustiniani.</p>



<p>Para medir el impacto de la intensificación, Emilia y colaboradores reunieron 33 trabajos publicados de 1983 a 2021, en los que se comparan monocultivos y rotaciones con pocas especies vs. rotaciones con más cultivos en la Región Pampeana. “Analizamos muchos estudios, y esto le aportó mucha potencia al trabajo”, aseguró la docente.</p>



<p>“Nos enfocamos en cómo cambia el carbono orgánico y la estabilidad estructural del suelo. El carbono fue un 7% mayor en las rotaciones que incluyeron más cultivos, sobre todo en superficie, y la estabilidad estructural aumentó un 22%, principalmente en profundidad”, subrayó Giustiniani, quien también es becaria doctoral en el Instituto de Investigaciones en Recursos Naturales, Agroecología y Desarrollo Rural (CONICET-UNRN).</p>






<p>Además, Emilia sostuvo que en aquellas secuencias de intensificación más largas —mayores a 9 años— y con más gramíneas como trigo y maíz, aumentaron todavía más el carbono del suelo y la estabilidad estructural. Estos resultados fueron publicados en la revista científica European Journal of Soil Science.</p>



<p>Desde la llanura pampeana hacia otros relieves</p>



<p>En la actualidad, el grupo está abordando el impacto de la intensificación también en la Patagonia argentina. “Estoy estudiando su efecto en el carbono orgánico y la estabilidad estructural en cultivos hortícolas de Bariloche. En esta zona, los suelos son volcánicos y también el manejo es muy diferente: usan abonos orgánicos, labranza y asociación de cultivos, a la vez que cuentan con una gran variedad de especies”, comentó Emilia.</p>



<p>Para terminar, Giustiniani expresó: “En la Región Pampeana demostramos que podemos tener buenos rendimientos y, a la vez, preservar la buena salud del suelo. Ahora tenemos el desafío de hacerlo en otros paisajes de la Argentina”.</p>



<p>SLT-FAUBA</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ftqr3qxzNP4ICFD_acoKRU7tuzY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2025/04/sobre-la-tierra-rotaciones.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Las rotaciones que cubren el suelo por más tiempo en el año fortalecen su estructura y aumentan el carbono, esenciales para resistir la erosión y mejo...]]>
                </summary>
                                                <category term="agricultura" label="Agricultura" />
                                <updated>2025-09-24T12:59:19+00:00</updated>
                <published>2025-04-09T17:45:18+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La rotación y los cereales, protagonistas de los planteos productivos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-07-la-rotacion-y-los-cereales-protagonistas-de-los-planteos-productivos" type="text/html" title="La rotación y los cereales, protagonistas de los planteos productivos" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-07-la-rotacion-y-los-cereales-protagonistas-de-los-planteos-productivos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2025-04-07-la-rotacion-y-los-cereales-protagonistas-de-los-planteos-productivos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/J2Pkn2KUCBP72ckkFS7GfGOOv9U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/06/lvp.siembra-trigo-21.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>
<p>Así se desprende de un estudio del INTA en el que se analizaron las secuencias productivas en las últimas seis campañas. En el 64% de la superficie sembrable se hizo doble cultivo</p>



<p></p>



<p>Un estudio reciente elaborado por el Instituto de Clima y Agua del INTA analiza las secuencias productivas en las seis campañas del Mapa Nacional de Cultivos (2018/2019 ‐ 2023/2024). Se observó que la rotación de cultivos es una práctica frecuente y es generalizada la inclusión de cereales en las secuencias.</p>



<p>“Las 5 secuencias de cultivos más frecuentes incluyeron rotaciones maíz ‐ soja y maíz ‐ soja – trigo/soja. Luego se ubicaron secuencias con más proporción de soja de primera”, indicó Diego De Abelleyra, investigador del Instituto de Clima y Agua del INTA. Además, agregó que “se observa una concentración de casos con alta proporción de soja de primera en parte de la zona núcleo en las cercanías de centros industriales, centros de acopio y puertos de exportación”. Por el contrario, “el maíz se ubica con más frecuencia en la secuencia en sectores periféricos”, afirmó el investigador.</p>



<p>Mapas de cultivos</p>



<p>El trabajo en cuestión fue el análisis multitemporal del Mapa Nacional de Cultivos desarrollado por el INTA. Se analizaron las secuencias de cultivos derivadas de los mapas de las campañas 2018/19, 2019/20, 2020/21, 2021/22, 2022/23 y 2023/24. Estos mapas fueron generados a partir de clasificaciones supervisadas utilizando relevamientos a campo e imágenes de los satélites Landsat 8 y 9 y Sentinel 2. Se encuentran disponibles públicamente en la plataforma INTA.GEO, en el repositorio digital del INTA y en el repositorio Zenodo.</p>



<p>Dado el gran número de secuencias identificadas a partir de la combinación de cada una de las clases de cultivos del mapa en seis campañas (cerca de 60.000 secuencias), se consideraron diversos índices para caracterizarlas, tales como: intensidad de siembra, número de campañas de soja de primera en la secuencia, número de campañas de maíz de primera y número de cereales en la secuencia.</p>






<p></p>



<p>En el indicador “intensidad de siembra” que describe el uso del suelo a lo largo del año y el grado de ocupación, se determinó que los sitios donde sólo se realizó un cultivo por año (sin presencia de dobles cultivos), representaron un 36% del área agrícola. “Los casos de un cultivo por año se ubicaron principalmente al oeste de la Región Pampeana, noreste de Santiago del Estero y Salta, asociado a menores niveles de precipitación”, señaló De Abelleyra.</p>



<p>En línea con el especialista, “al ser el maíz el segundo cultivo más sembrado, compite directamente con la soja en la secuencia de cultivos y su presencia en niveles altos puede ser indicador de que hay rotación en la secuencia”.</p>



<p>El análisis muestra que la presencia de maíz en las secuencias es bastante menor que la de soja. De esta manera, sólo el 25% de las secuencias tiene 3 o más cultivos de maíz en las seis campañas analizadas. La presencia de maíz en la secuencia es más importante en las regiones mencionadas con predominancia de simples cultivos y menores niveles de precipitación (oeste de la Región Pampeana, noreste de Santiago del Estero y Salta).</p>



<p>“Estos análisis constituyen una ampliación a seis campañas del análisis realizado previamente para tres y cuatro campañas”, subrayó De Abelleyra, quién destacó que “en estos análisis se observa que la rotación de cultivos es una práctica frecuente y es generalizada la inclusión de cereales en las secuencias”.</p>



<p>El peso del flete</p>



<p>Para el estudio de 4 campañas, los análisis estadísticos mostraron una probabilidad mayor de ocurrencia de casos con alta proporción de soja de primera en cercanía a puertos y en parcelas catastrales pequeñas. Mientras que la proporción de maíz en la secuencia estuvo asociada a mayores distancias de los puertos y a parcelas catastrales grandes.</p>



<p>“La distancia a puertos incide directamente en el costo del flete, presentando mayores ventajas los lotes ubicados cerca de los centros de acopio e industrialización, que para soja se ubican en gran medida cerca de los puertos, dado que su destino principal es la exportación”, afirmó De Abelleyra. Por otro lado, indicó que “el tamaño de parcela catastral puede estar asociado al nivel de capitalización del productor y puede incidir en la capacidad de planificación a largo plazo o en la disponibilidad para arrendar las tierras en condiciones poco favorables (e.g. contratos a corto plazo o sin restricciones de rotación)”.</p>



<p>Es así que, de acuerdo al estudio, puede darse en zona núcleo un doble efecto que genere la concentración de casos con alta proporción de soja de primera: tierras arrendadas tienen un mayor costo de producción y un menor margen bruto; una disminución en el costo del flete influirá en mayor medida en el aumento del margen bruto en estos casos.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/J2Pkn2KUCBP72ckkFS7GfGOOv9U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2024/06/lvp.siembra-trigo-21.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Así se desprende de un estudio del INTA en el que se analizaron las secuencias productivas en las últimas seis campañas. En el 64% de la superficie se...]]>
                </summary>
                                                <category term="agricultura" label="Agricultura" />
                                <updated>2025-09-24T12:59:19+00:00</updated>
                <published>2025-04-07T11:38:15+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Más rotación de cultivos, menos malezas
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-11-01-mas-rotacion-de-cultivos-menos-malezas" type="text/html" title="Más rotación de cultivos, menos malezas" />
        <id>https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-11-01-mas-rotacion-de-cultivos-menos-malezas</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Juan Berretta]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://lavozdelpueblo.com.ar/2021-11-01-mas-rotacion-de-cultivos-menos-malezas">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/txTCATbVGopFqwQ9oyetF0d_7Sw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/11/Inflorescencia-sorgo-de-alepo_2-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un estudio de la FAUBA encontró que alternar distintas especies en los ciclos agrícolas es una estrategia eficaz para reducir el uso de herbicidas en los agroecosistemas. El trabajo es el resultado de la colaboración entre los productores y la Universidad
<p>&nbsp;</p>
<p>En la última década las malezas se han convertido en uno de los principales problemas de los sistemas agrícolas. El uso continuo para su control de herbicidas que actúan de maneras similares favoreció el desarrollo de resistencias en algunas especies. En busca de aportar soluciones a la problemática, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) realizó un estudio que arrojó que la rotación de cultivos es una estrategia eficaz para controlar las malezas y disminuir el uso de agroquímicos.</p>
<p>“Actualmente, en la mayor parte del área agrícola de nuestro país, el manejo de malezas se basa en el uso de herbicidas. Pero a pesar de los esfuerzos que se hacen para reducirlas, las malezas mantienen su persistencia. Incluso, en los últimos tiempos aumentó la proporción de malezas de difícil manejo, que son las especies que superaron todos los filtros implementados para controlarlas”, dijo Elba de la Fuente, docente de la cátedra de Cultivos Industriales de la FAUBA, en declaraciones a Sobre La Tierra (SLT), el órgano de difusión de la facultad.</p>
<p>El estudio realizado, que fue publicado en la revista Heliyon, tenía como objetivo analizar el impacto de la intensificación de la rotación de cultivos en la persistencia y la abundancia de malezas y su relación con el uso de herbicidas. “Nuestro trabajo se centró en tres establecimientos ubicados en la zona norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, que es el centro de la Pampa Ondulada. Implementamos cuatro rotaciones diferentes entre 2012 y 2019, que alternaban distintos cultivos”, indicó Elba.</p>
<p>El proyecto “Impacto de la intensificación y de la diversificación de las rotaciones sobre la comunidad de malezas y el uso de agroquímicos”, fue el resultado de un trabajo conjunto entre la FAUBA y Aapresid</p>
<p>“Además, en 2018 y 2019 relevamos las especies de malezas y su abundancia. Y, finalmente, en cada uno de los lugares que relevamos en esos años, hicimos un análisis del banco de semillas del suelo, que es la reserva de semillas que se encuentran enterradas en el suelo”, agregó entrevistada por SLT.</p>
<p>Del trabajo realizado en la FAUBA surgió que “cada una de las rotaciones conformó una comunidad diferente de malezas, con una lista de especies asociada al nivel de intensificación y a la participación de gramíneas, como el trigo, el maíz y la avena, en las rotaciones”.</p>
<p>Los técnicos cuantificaron el nivel de intensificación en función de la cantidad de actividades que había en el año. Entonces, “tratamos de ver qué asociaciones había entre la composición de la comunidad de malezas y ese nivel de intensificación, y claramente obtuvimos distintas comunidades”.</p>
<p>Malezas de selección</p>
<p>De la Fuente señaló que si bien los herbicidas son muy utilizados para el control de las malezas, usar de forma recurrente los mismos principios activos favoreció el desarrollo de biotipos resistentes a estos compuestos químicos en diversas especies vegetales.</p>
<p>“Parece un contrasentido, pero el problema es que los herbicidas no se usan de forma correcta. Las plantas tienen determinados genes que les permiten sobrevivir a los herbicidas. Habitualmente, esos genes están en baja frecuencia dentro de la población, pero cuando se aplican los productos de manera reiterada, las plantas que tienen esos genes sobreviven y adquieren mayor capacidad de reproducirse que las que no los tienen. Con esa presión de selección continua del herbicida en el tiempo, las malezas que tienen resistencia al producto son las que prevalecen en la población”, indicó.</p>
Inflorescencia de Amaranthus hybridus, una especie de maleza común en la Argentina
<p>Por este motivo, la docente resaltó la importancia de promover la intensificación sostenible de la rotación de cultivos aumentando los cultivos en cobertura dentro de la rotación, el uso de cultivos de invierno diversos y la incorporación de cereales, oleaginosas y pasturas en la rotación.</p>
<p>“Estas son herramientas útiles para manejar las malezas y reducir la presión de selección de resistencia que ha estado ocurriendo en los últimos tiempos, y a la vez reducir la contaminación ambiental que generan los agroquímicos”.</p>
<p>La rotación de cultivos para controlar las malezas también trae beneficios agronómicos. “Por un lado, resulta en un ahorro económico porque se gasta menos dinero en el control químico de malezas. Y, por otro lado, hay mayor estabilidad de los rendimientos de los cultivos, porque si se limita la rotación a dos o tres especies, se reduce la estabilidad del rendimiento en el tiempo”, manifestó.</p>
<p>“Si aparece algún problema, como un brote epidémico de alguna enfermedad, y hay una gran superficie con un mismo cultivo, se corre el riesgo de sufrir serias pérdidas. En cambio, si diversificamos, la estabilidad será mayor porque tendremos cultivos no susceptibles a un mismo problema. En definitiva, se aumenta la productividad y la estabilidad del cultivo y se reducen los costos ligados al control químico”, ejemplificó Elba.</p>
<p>Y para cerrar, explicó que el proyecto “Impacto de la intensificación y de la diversificación de las rotaciones sobre la comunidad de malezas y el uso de agroquímicos”, fue el resultado de un trabajo conjunto entre la FAUBA y la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID). “Por un lado, es interesante que el proyecto surgió a partir de un consorcio de productores. Y por otro lado, que se pudo efectuar con una mirada de largo plazo. En este caso, los productores estuvieron muy involucrados, participando de talleres y otras instancias”, comentó.</p>
]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/txTCATbVGopFqwQ9oyetF0d_7Sw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://lavozdelpueblocdn.eleco.com.ar/media/2021/11/Inflorescencia-sorgo-de-alepo_2-scaled.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>Un estudio de la FAUBA encontró que alternar distintas especies en los ciclos agrícolas es una estrategia eficaz para reducir el uso de herbicidas en...]]>
                </summary>
                                                <category term="agricultura" label="Agricultura" />
                                <updated>2025-09-24T12:56:23+00:00</updated>
                <published>2021-11-01T17:48:54+00:00</published>
    </entry>
    </feed>